BIENVENIDO

“…EN LA PERSECUCIÓN FINAL CONTRA LA SANTA IGLESIA ROMANA REINARÁ PEDRO ROMANO, QUIEN PASTOREARÁ A SU GREY EN MEDIO DE MUCHAS TRIBULACIONES. DESPUÉS DE ESTO, LA CIUDAD DE LAS SIETE COLINAS SERÁ DESTRUIDA Y EL JUEZ JUSTO VOLVERÁ PARA JUZGAR A SU PUEBLO...




martes, 31 de mayo de 2016

El Mensaje que os dejó Mi Hija en Fátima, ha sido manipulado por la misma Iglesia.

QUIEN COMO DIOS... NADIE COMO DIOS....


Mayo 13_16 El Mensaje que os dejó Mi Hija en Fátima, ha sido manipulado por la misma Iglesia.
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Rosario vespertino


Temas:

  • Quiero que seáis verdaderos instrumentos y, al decir verdaderos, es decir, que vuestra opinión no cuenta, sois instrumentos y el instrumento es silencioso, el instrumento no opina, el instrumento se deja mover, el instrumento confía.
  • Ya estáis sobre el tiempo, en cualquier momento se empezará a desatar lo más fuerte de la Purificación. Os vuelvo a hacer el llamado, como Madre que Soy de vosotros, Mis hijos, para que os acerquéis a vuestro Dios y a Mí, vuestra Madre y al Cielo entero.
  • Habéis escuchado del Mensaje que os dejó Mi Hija en Fátima, el cual, no se os ha dado completo y ha sido manipulado por la misma Iglesia, para que no se conozca parte de él, en donde se muestra la verdad que se vive dentro de la Iglesia y de lo que sucederá en vuestro Mundo.
  • Vivid en oración profunda y esto os ayudará a que os vayáis alejando de la vida de ahora, vida que os ha estado llevando a la muerte, a la muerte espiritual y aún a la muerte física.
  • Dejaos mover plenamente por Mi Santo Espíritu, para que en ningún momento vosotros perdáis la Paz y, sobre todo, las Virtudes con las que vais a contratacar la maldad de satanás.



Mensaje de Dios Padre y la Santísima Virgen María a J. V.



Primer Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Quiero que seáis verdaderos instrumentos y, al decir verdaderos, es decir, que vuestra opinión no cuenta, sois instrumentos y el instrumento es silencioso, el instrumento no opina, el instrumento se deja mover, el instrumento confía.

Os he dicho que os he venido preparando a vosotros, para estos tiempos de lucha, de lucha espiritual. Ciertamente, la gran mayoría de vuestros hermanos, no se han enterado de lo que he hecho con vosotros y quizá, hasta miembros de vuestra propia familia no sepan hasta donde os he llevado, hasta qué grado de espiritualidad habéis alcanzado para entender todo lo que os he dado y lo que vendrá.

Cuando estudiáis, empezáis desde lo más bajo, desde lo elemental, vais creciendo y vais entendiendo cosas, que en grados menores, no entendíais. Cuando llegáis a la profesional y queréis hacer un posgrado, una maestría o un doctorado, ahí se os da un conocimiento mayor y más preciso.

Así estáis ahora vosotros Conmigo, Mis pequeños, os estoy dando un Conocimiento mayor y más preciso de cómo se vendrán los acontecimientos y lo que sucederá en la Tierra y en el Universo entero.

Ciertamente, Mi Santo Espíritu, os irá dando los pormenores para prepararos para lo que necesitaréis para proteger a vuestros hermanos y vencer las fuerzas de satanás.

Lo que necesito de vosotros, es donación y humildad, Mis pequeños. Os lo he pedido ya, varias veces, pero quiero que lo entendáis perfectamente, ya que van a ser momentos difíciles, vistos a ojos humanos, pero no así, si lo estaréis viendo a través de Ojos Divinos, que  son los Míos, porque Yo voy a estar en vosotros y, lo que hagáis, Yo lo estaré haciendo a través de vosotros.

No quiero que vosotros os apropiéis de nada de lo que vaya a salir a través de vosotros  y remarco, a través de vosotros, porque vosotros no seréis los que originaréis lo que salga de vosotros, que serán Fuerzas, Potencias, que ni siquiera conocéis y que no podríais vosotros crearlas.

Quiero que seáis verdaderos instrumentos y, al decir verdaderos, es decir, que vuestra opinión no cuenta, sois instrumentos y el instrumento es silencioso, el instrumento no opina, el instrumento se deja mover, el instrumento confía y así quiero que os manifestéis ante Mí, Mis pequeños.

Grandes cosas haréis y el Mundo, la gran mayoría, ni lo sabrá. Protegeréis a muchas almas y pasaréis desapercibidos para la gran mayoría de vuestros hermanos, pero no para Mí, Mis pequeños. Lo único que os debe importar, es el saber que estáis trabajando para Mí y Yo seré Quien califique vuestro trabajo, de eso es lo único que os debéis preocupar, de servirMe, por Quien Soy y con la responsabilidad que os he dado.

Soy vuestro Dios, necesito instrumentos para que satanás quede convencido de que, con los pequeños, Yo puedo hacer grandes cosas y que, además, con vuestra pequeñez, podréis vosotros destruir la maldad de aquél que se cree grande.

Dejaos mover por Mí, Mis pequeños, para que Yo pueda hacer de vosotros grandes almas en el Reino de los Cielos, con los regalos que os voy a dar. Sencillez ante todo, Mis pequeños, sencillez.
Gracias, Mis pequeños.

Segundo Misterio. Habla la Santísima Virgen María.
Sobre: Ya estáis sobre el tiempo, en cualquier momento se empezará a desatar lo más fuerte de la Purificación. Os vuelvo a hacer el llamado, como Madre que Soy de vosotros, Mis hijos, para que os acerquéis a vuestro Dios y a Mí, vuestra Madre y al Cielo entero.

Hijitos Míos, satanás se ha encargado de quitar Mi Devoción a muchos hermanos vuestros, Soy vuestra Madre y siempre estaré pendiente de vuestras necesidades espirituales y aun humanas y materiales.

Satanás ha engañado a hermanos vuestros que, aunque, ciertamente, están en sectas o en otro tipo de grupos espirituales pero que buscan a Mi Hijo, Me han hecho a un lado, porque satanás sabe que Soy Yo Quien lo va a vencer.

Aun a pesar de ello, Yo estoy pendiente de vuestras necesidades y actúo ayudándoos, a los que no Me invocáis, gracias a la intercesión de aquellos que Me aman.

Vosotros, los que Me amáis y creéis en Mí, pedidMe, Mis pequeños, que ayude a vuestros hermanos que no Me buscan, que no confían en Mí, que no Me conocen. Una madre, siempre va a estar cuidando de los hijos, aún a pesar de que la traten mal. El amor crea lazos de unión muy fuertes y, a pesar de que se le trate mal a la madre, la madre no puede olvidar a los hijos que ella llevó en su vientre.

A todos vosotros os llevo, si no en Mi Vientre, sí en Mi Corazón. Os cuido y, principalmente, os protejo, porque conozco las fuerzas de satanás, sois pequeñitos, débiles, que no podéis competir contra las fuerzas de satanás y, por eso, estoy pendiente de protegeros en todo momento.

Ciertamente, el hombre se ha desprotegido y ha quedado a merced de las fuerzas de satanás, al no cumplir con lo que Mi Hijo os pidió, y con lo que Nuestro Padre Dios os había pedido, desde antiguo, con los Mandamientos.

Al no cumplir los Mandamientos, al no cumplir con lo que se os ha pedido, ciertamente quedáis desprotegidos, no os imagináis cómo os veis a nivel espiritual y, por eso, las almas caen fácilmente en las tentaciones que os pone satanás.

Cuando un alma busca estar con Nuestro Dios, desde ése preciso momento tiene la ayuda de Mi Esposo, el Santo Espíritu de Amor. Os ayuda a que os deis cuenta cuando hay un ataque, cómo os podéis preparar y atacar, cómo podéis ayudar a algún otro hermano que necesite de protección y de cuidados y, esto, solamente lo lográis, Mis pequeños, estando en continua relación con el Cielo.

Ciertamente se os protege, continuamente, desde el Cielo, de diferentes formas y vosotros, ni siquiera os dais cuenta de ello y, como no os dais cuenta, no agradecéis y, por eso, os digo que estos tiempos son muy difíciles, porque se va a manifestar fuertemente el poder de satanás ante todos vosotros, y es cuando os daréis cuenta cómo habíais sido protegidos, cómo habíais sido cuidados desde el Cielo y, vosotros, no agradecíais estos cuidados.

Esto, Mis pequeños, se llama Fe. Si no hay Fe, vosotros no os protegéis, porque no creéis en lo que se os ha dicho.

Todo esto lo tenéis en las Sagradas Escrituras. La misma Iglesia os va guiando para que entendáis todas estas situaciones favorables para vuestra alma y aún para vuestro cuerpo, pero, ¿qué ha hecho el hombre? Se le hace más fácil hacerse a un lado, no buscar lo que está al alcance de vuestra mano y, como no queréis compromisos con Nuestro Dios y Señor, hacéis vuestra propia vida.

Ahora es cuando os vais a dar cuenta del error en el que vivisteis, no utilizasteis Sabiduría Divina, vivisteis bajo una necedad humana, que os va a acarrear muchos problemas y dolores.

Nuestro Dios, en Su Santísima Trinidad, os ha dado infinidad de Gracias, Bendiciones, cuidados, para que vuestro paso sobre la Tierra no fuera tan doloroso, tan penoso, por los ataques de satanás durante vuestra vida, pero el hombre, siempre creyéndose más sabio que Nuestro Dios, hace su propia vida y se aparta de todos los cuidados que Nosotros les teneMos a las almas. Luego caéis en problemas, en los cuales ya no podéis salir y, es cuando os acordáis que existe Dios y, muchas veces, ya es demasiado tarde.

Ciertamente, hay infinidad de almas que se han condenado por ésa falta de Fe, no creyeron que la vida aquí, en la Tierra, era una misión qué completar y que ibais a tener muchos ataques de satanás. No os protegisteis, no se protegieron y terminaron muy mal.

Os vuelvo a repetir, Mis pequeños, la lección para que la entendáis: Ya estáis sobre el tiempo, en cualquier momento se empezará a desatar lo más fuerte de la Purificación. Os vuelvo a hacer el llamado, como Madre que Soy de vosotros, Mis hijos, para que os acerquéis a vuestro Dios y a Mí, vuestra Madre y al Cielo entero, a Mi Esposo, al Señor San José, a los Santos Ángeles y Santos. La lucha va a ser muy fuerte, no estáis preparados la gran mayoría de vosotros. Debéis regresar con Fe a Nosotros, para que seáis protegidos, satanás quiere destruir toda la Creación, os queremos proteger, dejaos, Mis pequeños, entended que la situación que estáis viviendo, es grave.

Se os repite una y otra vez, pero, si no queréis escuchar y poner de vuestra aparte, padeceréis un castigo tremendo que os impondrá satanás.

Acercaos a Mí, Mis pequeños, dejadMe que os cuide, que os guíe y que os ayude en vuestra salvación.
Os amo, Mis pequeños, que la Paz quede con vosotros.

Tercer MisterioHabla Dios Padre.
Sobre: Habéis escuchado del Mensaje que os dejó Mi Hija en Fátima, el cual, no se os ha dado completo y ha sido manipulado por la misma Iglesia, para que no se conozca parte de él, en donde se muestra la verdad que se vive dentro de la Iglesia y de lo que sucederá en vuestro Mundo.

(Lenguas…) Hijitos Míos, cuando escucháis sobre la Advocación de Mi Hija, en Fátima, inmediatamente pensáis en situaciones tremendas y, ciertamente, lo serán, pero para aquellos que han hecho el mal, aquellos que han vivido en el mal, aquellos que han atacado todo lo que viene de Mí, vuestro Dios.

Mi Hija, la Siempre Virgen María, ha sido Mensajera de Mi Voluntad, prácticamente, en todos los países del Mundo. Ella os ha llevado Mi Palabra, Mi Voluntad, pero, sobre todo, Mi Amor en Mi Misericordia. Os ha ido buscando a todos vosotros, en Nombre Mío, para alcanzar vuestra salvación eterna, y ya es el tiempo, Mis pequeños, en que se tiene que dar este cambio anunciado desde que Mi Hijo estuvo sobre la Tierra.

Habéis escuchado del Mensaje que os dejó Mi Hija en Fátima, el cual, no se os ha dado completo y ha sido manipulado por la misma Iglesia, para que no se conozca parte de él, en donde se muestra la verdad que se vive dentro de la Iglesia y de lo que sucederá en vuestro Mundo. Ciertamente, se os avisa la gran tribulación que tendrá la Iglesia y toda la humanidad, tribulación causada por desastres que eliminarán una gran parte de toda la Tierra y de sus habitantes.

Todo será transformado, todo será purificado, la maldad de satanás ha entrado hasta los más altos niveles de la Iglesia. La masonería se ha apoderado de la dirección de todo cuanto sucede en la Iglesia, en los gobiernos, en todo el Mundo. Cardenales, obispos, sacerdotes, presidentes de todo el Mundo, se arrodillaron ante satanás.

Hace tiempo os dije que eran trece los que manipulan a todo el Mundo, son los súbditos de satanás. Trece familias que son las que gobiernan y tienen todo el poder en vuestro Mundo. La maldad de satanás está atrás de ellos, les ha prometido poder, riquezas a niveles increíblemente altos para la mentalidad humana y, tontamente, se dieron en cuerpo y alma para servir a satanás.

Todo está controlado por estas trece familias alrededor del Mundo. Ellas deciden las guerras, la caída de la economía, las hambrunas que se producen durante las guerras, las pestes, causadas por ellos mismos, al cultivar organismos que os matan. Todo está manipulado por ellos, porque satanás os quiere destruir.

Afectan a los alimentos y los inoculan con sustancias nocivas para que os vayan destruyendo poco a poco, crean microorganismos, bacterias, virus, para destruiros.

¡Hay tanto mal alrededor vuestro, Mis pequeños! y por eso, se os insistía tanto que no os separarais de Mí. Ciertamente, la lucha es espiritual, pero también ataca a nivel humano.

Gracias a aquellos hermanos vuestros que viven en la oración, en el sacrificio, en la penitencia, en la donación. Gracias también a aquellos que llevan Mi Palabra a todos aquellos hermanos que no Me conocen. Gracias a aquellos que están esperando el Regreso de Mi Hijo y que imploran ya Su Presencia en la Tierra. Se os ha anunciado que el tiempo se terminó y que ya es el momento de la Purificación y de la eliminación del mal que satanás ha provocado entre vosotros.

¡Ay de vosotros!, los que pertenecéis a ésas trece familias, que habéis provocado tanto mal en tiempos pasados y actuales, seréis eliminados todos vosotros, toda vuestra generación, anterior y posterior, seréis eliminados de la faz de la Tierra y de las profundidades de la Tierra, nada quedará de vosotros, ni el recuerdo quedará después de esta Purificación.

¡Ay, de vosotros!, los que hicisteis pacto satánico, y que estuvisteis aparentando estar Conmigo dentro del Recinto Santo, en la Iglesia que Mi Hijo os dejó. El fuego en el Infierno será aumentado para vosotros, porque aparentabais estar Conmigo, respetando Mis Leyes, Mi Amor, cuando realmente le estabais dando culto a satanás, aún dentro del Recinto Santo, ofreciendo la vida de pequeños hijos Míos, en holocausto a satanás.

¡Ay, de vosotros! Los que os dejasteis influenciar por todo lo que satanás os ponía a vuestro alcance y haciéndoos olvidar que pertenecíais a Mí y que, a pesar de que Yo os consentía, preferisteis hacerle caso a aquel que os destruía en vuestra mente, en vuestro corazón, en vuestro cuerpo.

¡Ay, de aquellos científicos! Que se dejaron también llevar por la maldad de satanás, aceptando sumas millonarias para producir alimentos y medicamentos, aparentemente buenos, pero que llevaban un trasfondo de destrucción contra vuestros hermanos. Vuestro dolor en los Infiernos será tremendo, porque a infinidad de almas destruiste por llenaros de un dinero lleno de sangre.

¡Ay, de vosotros! Los que destruisteis, también, a través de la venta de drogas, la salud, física, mental y espiritual de vuestros hermanos, padeceréis inmensamente en el Infierno vuestro mal, muchas almas destruisteis, muchas almas se perdieron por vuestra culpa.

Los trece, los trece se vendieron a satanás y ésos trece, han producido tanto mal, que no os imagináis. Escogieron a su dios y será su verdugo eternamente, en el lugar destinado para satanás, será ahora y para siempre, el lugar de estos trece y de todos aquellos, alrededor del Mundo, de arriba y de abajo, que se vendieron a él.

AgradecedMe, Mis pequeños, los que estáis Conmigo, los que Me amáis, por todo el mal que voy a eliminar, porque os amo, porque consiento a los Míos, a aquellos que, a pesar de haber tenido toda esta maldad a vuestro alrededor, que estos trece producían, no caísteis en sus redes, las redes de satanás.

La maldad será eliminada de la Tierra y viviréis un tiempo de Paz, de Amor, de Alegría, de crecimiento espiritual, como no lo ha habido antes, desde la caída de vuestros Primeros Padres. No os imagináis, Mis pequeños, el regalo tan grande que os voy a dar, por haber permanecido Conmigo. La fidelidad y el amor también recibirán su premio, manteneos, pues, Mis pequeños, en ésa Esperanza de lo que os he anunciado que pronto vendrá.

Ya no os pido que oréis por aquellos que se vendieron a ésos trece y que ellos, a la vez, se vendieron a satanás. Os pido por todos aquellos que, todavía, tienen una luz interior que los puede llevar a su salvación.

Os Bendigo, Mis pequeños y gracias porque os habéis mantenido en los Principios Divinos que Yo os pedí y que Mi Hijo realizó en la Tierra, para el bien de todos vosotros.
Gracias, Mis pequeños.

Cuarto Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Vivid en oración profunda y esto os ayudará a que os vayáis alejando de la vida de ahora, vida que os ha estado llevando a la muerte, a la muerte espiritual y aún a la muerte física.

Hijitos Míos, tratad, de ahora en adelante, de hacer una vida espiritual más profunda, llevada a una realidad, a la cual, os he ido preparando y anunciando; una realidad que padeceréis, en un principio y que gozaréis en un tiempo breve posterior.

Pedidle a vuestro Santo Ángel de la Guarda, en quien debéis poner toda vuestra esperanza, que os vaya guiando hacia las Verdades Divinas, que él os vaya abriendo las puertas hacia esa nueva realidad que se os aproxima y, así, estaréis ya olvidando el pasado que dejaréis y esperando el futuro que gozaréis.

Vuestro Santo Ángel de la Guarda os viene cuidando desde vuestra concepción y os conoce perfectamente, confiad en él e invocadlo continuamente a lo largo del día y en la noche. Él os llevará a ése conocimiento que debéis tener vosotros de todo lo que os voy a dar, os irá preparando en forma personal, puesto que os conoce perfectamente, para que vayáis entendiendo hacia dónde os voy a llevar.

Tenéis, también, la ayuda de todos los Santos Arcángeles y de los Coros Angelicales, a quienes os he pedido que invoquéis continuamente, especialmente vosotros, los que estáis siendo preparados para la misión fuerte que llevaréis.

Vivid en oración profunda y esto os ayudará a que os vayáis alejando de la vida de ahora, vida que os ha estado llevando a la muerte, a la muerte espiritual y aún a la muerte física.

Tendréis un cambio muy bello, Mis pequeños, Yo os he anunciado la transfiguración de cuerpos y almas, dejaos, dejaos mover y transformar en libertad, Soy vuestro Dios, vuestro Dios Amor, vuestro Dios que os cuida, vuestro Dios que os ama.

Ciertamente, la vida que estáis viviendo, ha hecho que vosotros caigáis en desconfianza de todos aquellos que os rodean, pero, os repito, Soy vuestro Dios y quiero solamente vuestro Bien, dejad ésa desconfianza y venid a Mí, como niños, como niños confiados, como niños que buscan a su padre, que los va a cuidar, que los va a proteger.

El mal pasará y los escogidos gozarán Mi Bien, dejad, pues, que sea Yo, Mis pequeños, el que guíe vuestros pasos de ahora en adelante y vosotros, confiados en Mi Sabiduría y en Mi Amor, os llevaré a gozar del premio para las almas que Me aman, que Me han buscado y que se han llenado de Mí.
Gracias, Mis pequeños.

Quinto MisterioHabla Dios Padre.
Sobre: Dejaos mover plenamente por Mi Santo Espíritu, para que en ningún momento vosotros perdáis la Paz y, sobre todo, las Virtudes con las que vais a contratacar la maldad de satanás.

Hijitos Míos, dejaos mover plenamente por Mi Santo Espíritu, para que en ningún momento vosotros perdáis la Paz y, sobre todo, las Virtudes con las que vais a contratacar la maldad de satanás.

Os he dicho que a la maldad se le vence con la Bondad, y la Paz os llevará a que en los momentos difíciles que se os presentarán, actuéis con Sabiduría. La Paz os dará ésa seguridad de estar actuando en el Bien.

Yo estaré en vuestro interior y os estaré llevando por caminos de seguridad, tanto para vosotros, como para los vuestros.

Satanás no puede contra Mi Amor y, por eso, debéis hacer vida en el Amor y esto es, llevándoMe continuamente en vosotros. Ya, desde ahora, debéis haber empezado a tratar de amar aún a aquellos que os hacen el mal, que os atacan, que no quieren vuestro bien.

Las Virtudes os llevan a tener paciencia contra aquellos que os molestan y que os quitan ésa paz interior. Por eso os digo que con la Paz, el Amor y las Virtudes, vosotros estaréis protegidos contra los ataques del enemigo.

Cuando se vengan los acontecimientos, os he dicho, que os seguirán hermanos vuestros, porque al reflejar paz y amor y esa vida en las virtudes, ayudaréis a muchos de vuestros hermanos a que también ellos absorban ésa paz y ése amor y estén tranquilos en los momentos en los que quiere satanás que estéis desesperados y que podáis cometer algún error grave.

Confiad, os vuelvo a repetir, confiad plenamente en que Yo estaré con vosotros, las pruebas serán fuertes, pero, confiad, confiad en que saldréis adelante.
Gracias, Mis pequeños.

MUY PRONTO NOS IMPLANTARÁN EL MICROCHIP A TODOS: Llega la Era del Contro...



QUIEN COMO DIOS... NADIE COMO DIOS....

Santa María Goretti



QUIEN COMO DIOS... NADIE COMO DIOS....

PROFECÍAS DE DON ORIONE

QUIEN COMO DIOS... NADIE COMO DIOS....

" La oración fervorosa del justo tiene mucho poder." Santiago 5,16"

2 Crónicas 7:14

14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra."

Bendiciones!
PROFECÍAS DE DON ORIONE PARA LA ARGENTINA


PREDICCIONES POLÍTICAS SOBRE EL PAÍS
Don Orione quien realizó una importante obra, que se encuentra dentro del partido de Almirante Brown, como lo es la fundación del Pequeño Cottolengo Don Orione. Dejó al menos 10 predicciones sobre el futuro argentino. Las mismas se remontan al año 1937, pero luego fueron reflotadas sobre todo en los tiempos de la revolución libertadora, por el antiperonismo, ya que varias aludían a situaciones de esa época.Sin embargo en la imaginación de tiempos posteriores, también hubo varias que fueron vinculadas con hechos tales como, el CORDOBAZO, de 1969, y existieron otras que no se explican hasta el presente y que se considera que están incumplidas, por lo que se producirían a lo largo del siglo XXI.
De hecho Don Orione dató para que ocurran en la actual centuria.
 
  DIEZ PREDICCIONES
 
El sacerdote que había nacido el 23 de junio de 1872 en Pontecuore, en el norte de Italia, desde la obra de los Salesianos de Don Bosco fue un seguidor de la obra de Giuseppe Benedetto Cottolengo, hoy San Benito Cottolengo, de ahí la palabra, que hacia 1832 comenzó a fundar distintas comunidades en Bologna, Torino y otros lugares para la atención de ciertas enfermedades. 

Las predicciones de Don Orione, sobre la Argentina fueron 10, según recuerdan los que han escrito sobre ellas, de las cuales la más conocida, fue su anticipo de1937, sobre la futura quema de las iglesias en 1955, la que se toma como la más acertada de sus visiones.
Siempre relacionada con la línea del antiperonismo, se da otra en la que menciona que “el dictador” no iba a morir en la revolución, también asociada a 1955.
L a saga de Don Orione, atribuida por el antiperonismo a Juan Domingo Perón, continúa con que el golpe no iba a solucionar los problemas del país y con una cuarta predicción que califica a quienes lo sucedieron como una serie de gobiernos ineficaces.

La quinta y sexta predicción, tiene quienes la dan por cumplida. Son las que adelantaron que Córdoba se iba a convertir en un hervidero ( El Cordobazo ) y que el caudillo, es decir Perón regresaría al país y ríos desangre correrían en la Argentina

Estas interpretaciones,  de sus seguidores no alcanzan para  explicar las tres últimas, ya que la octavaanuncia que un presidente será colgado en la Plaza de Mayo y que finalmente un hombre del norte, después de dos días en que no flameará la bandera en la casa rosada, traerá la paz y la tranquilidad, este hombre católico, según la predicción gobernará muchos años.

Don Orione falleció el 12 de marzo de 1940, fue beatificado 25 años después por Juan XXIII. Al ser exhumado su cadáver se encontró que estaba incorrupto y su corazón  en esas condiciones fue traído a la Argentina. Cumpliéndose así su deseo de regresar vivo o muerto a este país.
Fundador del Cottolengo de Claypole, eligió dicho lugar – como dijo – porque allí había olor a Santo y años más tarde se comprobó que allí había residido San Francisco Solano cuatro siglos atrás.


Otras profecías de Don Orione
Tendremos un triunfo sin precedentes. Argentina será el centro de Cristo en Sudamérica. Una gran época está por llegar. Veo a Jesús que vuelve. No es un fantasma, no.

Levantemos la mirada ¡ Oh hermanos ! He aquí a Cristo que viene, vivo con los vivos, a darnos vida con su vida. Y detrás de Cristo se abren nuevos cielos ¡ Es como un amanecer el triunfo de Dios !"
 

Copiado y distribuído por:
Ing. Fernando M. Fluguerto Martí


Las profecías de Don Orione 

 
En 1937 hallándose en su querida Argentina profetizó lo siguiente:
 
"La obra de los judíos es de odio ... . Ellos dividen a los pueblos, para después dominarlos. El peligro judío es mayor que el comunista, pero ellos también están con los comunistas. El peligro judío es peor que el de Inglaterra ...
 
Si los argentinos no luchan, muy pronto estarán dominados por los judíos. Casi todos los diarios están pagados por dinero judío, aún los diarios católicos ...
 
Habrá mucha confusión, mucha confusión ...  si los argentinos se descuidan, llegarán a tener un presidente judío ... . Yo no lo veré, pero tú sí lo verás; después se hará la luz ...
 
Tendremos un triunfo sin precedentes. Argentina será el centro de Cristo en Sudamérica. Una gran época está por llegar. Veo a Jesús que vuelve. No es un fantasma, no.
 
Levantemos la mirada ¡ Oh hermanos ! He aquí a Cristo que viene, vivo con los vivos, a darnos vida con su vida. Y detrás de Cristo se abren nuevos cielos ¡ Es como un amanecer el triunfo de Dios !"
 
Entre los vaticinios... También se le atribuye a Don Orione, presagiar la futura, Salvación del país...
 
+ Y vendrá como un reguero, desde la Latitud Central, de la República. - Añade - Que para una festividad Mariana... Renacerán la Paz y la tranquilidad. Surgirá una Argentina Henchida y pletórica de FE... Prospera y floreciente... Será el día, en que un Gran Católico, gobernará brillantemente... Un obispo, pastoreara santamente... Y habrá Paz y regocijo, por muchos, muchos años... Como jamas hubo nunca, en toda su accidentada y álgida Historia... + ( Pag. 109 )

VISIONES DE SAN JUAN BOSCO PARA LA ARGENTINA

 San Juan Bosco tenía el don de los sueños proféticos 
El Señor le mostró nuestra Patagonia, le dijo que no había logrado ser evangelizada y que le reservaba a sus Salesianos esa misión. 
Es por eso que el santo envió a nuestras tierras sus misioneros.
Cuando tuvo ese sueño "dicen"  que el SEÑOR le explicó que antes del 2015 habría una gran revolución y que luego llegaría un presidente cristiano que prepararía a la Argentina para ser refugio de los que huyan del anticristo. Que se descubrirían unos yacimientos entre unos paralelos al Sur de Santa Cruz que serían los mayores hallados en el mundo, que veloces trenes surcarían la Patagonia llevando esas riquezas . Que nuestra tierra recibiría como siempre lo hizo, inmigrantes de todas las naciones. 



Separado de mi Parroquia..........

QUIEN COMO DIOS... NADIE COMO DIOS....

DEBIDO A QUE ESTE COMENTARIO PERTENECERÍA A UN ANÓNIMO, NO PODEMOS SABER SU VERACIDAD.... Y COMO ANONIMO PUEDE ESCRIBIR DESDE EL MAS IGNORANTE... HASTA EL MAS ERUDITO... LA VERDAD QUE ME CANSE DE ANONIMOS O DE PERSONAS QUE ME ENVIAN MAIL CON DOS O TRES NOMBRES DIFERENTES PARA "PROTECCION" O "TEMOR".... LA VERDAD ACA HACE FALTA GUERREROS DE CRISTO Y MARIA... SOLDADOS EN LA FE... NO TANTA COPIA OCULTA CC.... COBARDES QUE NO ENTRARAN A LOS CIELOS...... 

PRONTO UN VIDEO MIO PARA HABLAR DE FRENTE.... 
Y NO COMO "A N O N I M O....." COBARDES........

APOCALIPSI 3:16
"Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de Mi boca.

ADELANTE LA FE

Separado de mi Parroquia por decir la verdad sobre Francisco


31/05/2016

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Cartas de los lectores
“Y si se apartare el justo de su justicia, cometiendo maldad, y poniéndole Yo una trampa delante de él cayese por no haberle tú amonestado, morirá en su pecado, y no se recordarán las obras buenas que hubiere hecho, pero Yo te demandaré a ti su sangre.” (Ez 3, 20)
“Mas si, habiendo tú amonestado al malvado, no se convierte él de su maldad y de sus perversos caminos, él morirá en su iniquidad, pero tú habrás salvado tu alma” (Ez 3, 19)
S
 i nuestro oficio es buscar nuestra salvación y santificación, sin perder de vista las obligaciones del cristiano, es precisamente éste, uno  de los caminos que he elegido para salvar mi alma; el camino ingrato y nada sencillo de la denuncia del error (“¿Busco yo ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿Acaso busco agradar a los hombres?” Gál. 1, 10); camino que no es el mismo que el de “juzgar al otro y arrojar la piedra” como se le ha querido presentar por aquellos a quienes conviene que callemos, por aquellos que nos quieren como simples espectadores, tibios y cobardes, mientras destruyen nuestra santa Iglesia católica sin que nadie les plante cara.

¿Acaso por el hecho de que san Pablo le resistiera en su misma cara a san Pedro porque se había hecho reprensible (Gál 2, 11), se le puede acusar de haber negado su autoridad o de haber insinuado que Nuestro Señor se equivocó eligiendo a un hombre imperfecto como Pedro? ¿Acaso puede decirse que San Pablo dejó de ser católico por denunciar el error? Al elegir a San Pedro, quiso Nuestro Señor advertirnos que su representante en la tierra podría equivocarse y hacerse reprensible, recordándonos que, la Iglesia militante estaría, no sólo en el derecho sino en el deber de manifestar a los Pastores y a los demás fieles su opinión sobre aquello que pertenece al bien de la Iglesia (Cann. 212). Nuestro Señor bien pudo haber elegido a san Juan desde el principio, santo apóstol de una lealtad e infalibilidad inquebrantables; y sin embargo eligió a Pedro, quien se hizo reprensible.
Si alguien cree que debemos callar ante el error, incluso del Papa, debería considerar, como dijo san Pablo a los corintios, “¿pues qué a mí juzgar a los de fuera? ¿No es a los de dentro a quienes os toca juzgar? Dios juzgará a los de fuera; vosotros extirpad el mal de entre vosotros mismos.” (1 Cor 5, 12-13)… Pregunto a nuestros pastores, ¿acaso los laicos ya no somos el Cuerpo de la Iglesia?, no sólo hemos sido desprovistos por nuestros propios pastores de nuestro carácter como EcclesiaeMilitantis, sino que ahora se nos dicta sentencia de “no católicos” mediante juicio particular, o mejor dicho, y en comunión con la nueva pastoral, mediante “discernimiento particular” tan de moda en este Año de la Misericordia. “Calla, observa, pero no denuncies so pena de excomunión”.
“¿Me he hecho, pues, enemigo vuestro por deciros la verdad?” (Gál. 4, 16).
Si los Cardenales son los únicos que deben y pueden examinar el obrar del Papa, y hacerle las observaciones adecuadas, nos preguntamos entonces, ¿y dónde están?, ¿es que acaso “no pasa nada”?, ¿acaso los vemos actuar públicamente y con firmeza “en la preservación y aumento de la fe y de la moral, así como en la observancia y fortalecimiento de la disciplina eclesiástica” (Cann. 342)?, y si nuestros pastores fallan y callan, por temor o por interés ajeno a Cristo, ¿acaso los laicos hemos de cruzarnos de brazos y mirar hacia otro lado?, “No sabéis que hemos de juzgar aún a los ángeles? Pues mucho más a las cosas de esta vida. Cuando tengáis diferencias sobre estas cosas de la vida, poned por jueces a los más despreciables de la Iglesia” (1 Cor 5, 3-4); que como despreciable me estimo, pecador inmundo que soy, muy lejos de poder compararme a un Cardenal, príncipe de la Iglesia, a quienes parece que nuestros pastores les han concedido la exclusividad o el monopolio del juicio o discernimiento ante el obrar del Papa; Cardenales príncipes, los más dignos de entre los fieles, que sin embargo han olvidado el significado del escarlata de su vestimenta; escarlata que nosotros, simples laicos, no llevamos en nuestro atuendo pero de la que Nuestro Señor impregnó nuestra sangre, lista para ser derramada en defensa de la fe… “En este Año de la Misericordia, discierne respecto al poder comulgar indignamente, incluso si eres luterano; más nunca se te ocurra discernir respecto al obrar del papa Francisco”.
“Pero nadie protesta, nadie reprende. También contra vosotros me querello, ¡oh sacerdotes!… Perece mi pueblo por falta de conocimiento” (Oseas 4, 4-6)… “porque ésos no sirven a nuestro Señor Cristo, sino a su vientre, y con discursos y lisonjas seducen los corazones de los incautos”. (Rom 16, 18)
Si el papa Liberio, que cedió ante los arrianos y excomulgó a san Atanasio (año 357), firmando él mismo una de las formulaciones que apoyaban la herejía arriana. Y así como san Hilario de Poitiers, quien fue el único obispo que se atrevió a reprender severamente al papa Liberio por estos actos; el que mi comunidad parroquial me juzgue indigno de considerarme católico, y decretando al mismo tiempo que más me valdría abandonar la iglesia católica y volverme protestante, es nada comparado a lo que tuvieron que soportar estos hombres santos; y aun así, todo se hace nada, consciente de que seré juzgado por Dios, y no por una Conferencia Episcopal, mucho menos por una comunidad parroquial que ha desconocido el Evangelio, el cual de sí ya desconocían y que persisten en desconocer; pues si en verdad conocieran las Sagradas Escrituras, estarían horrorizados ante el “nuevo evangelio” y ante las “novedades del espíritu” del papa Francisco; ¿o es que no se enteran?
¿Acaso el Espíritu Santo se ha posado sobre el papa Francisco para anunciarnos un evangelio nuevo abandonando en la obsolescencia el que nos dejó Cristo mismo? Palabra de Dios, ley inconmutable.  ¿Acaso el Espíritu Santo, Persona de la Santísima Trinidad, puede contradecir a Cristo, segunda Persona de Ésta? El desconocimiento de nuestra fe, como laicos de una nueva Iglesia circunstante o meramente espectadora, nos ha hecho olvidar que nuestra santa Iglesia católica ha tenido que enfrentarse con anterioridad a papas que sostienen el error; tal es el caso del papa Virgilio, excomulgado por el segundo concilio de Constantinopla en el año 553; o el del papa Honorio I, condenado como hereje por el sexto concilio general en el año 680.
Me reconozco pecador, y soy consciente de que habré de responder ante Dios por mis pecados y por mis debilidades, merecedoras de su justo castigo; pero al menos me evitaré la vergüenza de presentarme ante Nuestro Señor y decirle que callé por ser “políticamente correcto”; que ciertamente vi que anunciaban un evangelio diferente del suyo y que no dije nada; que toleré que su Vicario dijera que todos los caminos llevaban a la salvación, y que acepté y aplaudí (e incluso obedecí) el anuncio de que Nuestro Señor ya no era el único camino ni la única verdad,  “Ego Sum Ostium” (Jn 10, 9), sino que, en obediencia al Papa, acepté que Nuestro Señor Jesucristo era una opción más en este nuevo “camino de la reconciliación y de la cultura del encuentro con miras a un mundo más humano”, según el Vicario de Cristo, Francisco.
“No tendrás más Dios que a mí.” (Ex. 20, 3; Dt. 5, 7)
“No adores otro Dios que a mí, porque Yavé se llama celoso, es un Dios celoso.” (Ex 34, 14)
Me evitaré la vergüenza de confesarle que no protesté por temor a ser rechazado por mi comunidad parroquial, y que callé cuando su Vicario negó su Santísima Trinidad al decir que todos, judíos, cristianos, musulmanes y budistas, todos, “somos hijos de un mismo Dios”… ¿es que acaso puede amarse a una Persona de la Trinidad y aborrecer a las otras dos?… “El que me aborrece a mí, aborrece también a mi Padre” (Juan 15, 23)… “El que no cree en mí, ya está juzgado (condenado), porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios” (Jn. 3,18)… Me evitaré la vergüenza de decirle: “Señor te negué y no te defendí porque no lo consideré necesario, porque el Papa no se equivoca y mi pastor me lo confirmó”; justificado por una falsa y ciega obediencia. “Señor, un talento me diste, pero te olvidaste de hacerme Cardenal para poder discernir, y tus pastores tuvieron a bien el recordarme el que no me era lícito hacer trabajar el talento que me diste; por tal lo enterré, mismo talento que aquí te devuelvo”… Creo que ya todos conocemos cuál será la respuesta de Nuestro Señor (Mt 25, 26-30).
Si los santos hubieran esperado a considerarse a sí mismos como santos y espiritualmente perfectos en la gracia para poder hablar y denunciar, en su humildad jamás habrían denunciado el error… ¡cuánto más debe esperar entonces un perfecto pecador como yo para poder denunciar que están destruyendo nuestra única, santa y católica Iglesia! ¡Para poder gritar lo que nuestros pastores callan!
“Os digo que, si ellos callasen, gritarán las piedras”. (Lc 19, 40)
Ante el inminente crecimiento de una Iglesia de simples espectadores, y la salvación garantizada y por escrito, “decretada” en la reciente exhortación apostólicaAmorisLaetitia del papa Francisco, o de Mons. “Tucho” Fernández, ya no se sabe; así como con la “anulación” por decreto papal de la Iglesia purgante y la obsolescencia de la Iglesia militante; hemos dado paso a una nueva Iglesia circunstante de la mano de la Iglesia triunfante, un nuevo dúo lleno de misericordia papal… Lo que hay que ver en estos días con “las novedades del espíritu” del papa Francisco… Querido sacerdote y laico, reflexiona y discierne bien, ¿a quién conviene que la Iglesia militante calle?, ¿a quién conviene nuestro silencio y que nos crucemos de brazos? Ciertamente a Cristo no, sino a aquel, padre de la mentira y príncipe de este mundo, quien busca destruir su Creación y su santa Iglesia… “El que no está conmigo está contra mí, y el que conmigo no recoge, desparrama” (Mt 12, 30)
Querido sacerdote, ¿por qué me pides obediencia a quien me dice que la caridad fraterna es la primera ley de los cristianos (AmorisLaetitia, cap.8, 306). ¿Acaso hemos olvidado que la primera ley de los cristianos es “amarás a Dios sobre todas las cosas”? (Lc. 10, 26-27).
Querido sacerdote, ¿por qué me pides obediencia a quien me dice que el anuncio del Evangelio es proselitismo y una solemne tontería sin sentido, para hacer a un lado el gran mandato de Nuestro Señor Jesucristo, quien nos ordenó “…Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, se salvará, más el que no creyere se condenará”. (Mc. 16, 15 – 16)
Querido sacerdote, ¿por qué me pides que acepte la autoridad de quien que me dice que, nosotros cristianos, y aquellos que niegan la Santísima Trinidad (judíos, musulmanes, hindúes. Jn. 8, 44) “somos hijos de, y rezamos a un mismo Dios”? ¿Por qué debo aceptar la autoridad de quien cree que “no hay un Dios católico”?  (Entrevista con Scalfari 1º de octubre de 2013). Un Dios católico en su Santísima Trinidad, ¿acaso el credo es opcional, así como olvidar que adoramos a un solo Dios, Uno y Trino? Parece que olvidamos que, tal ha sido constantemente la costumbre de la Iglesia, apoyada por el juicio unánime de los Santos Padres, que siempre han mirado como excluido de la comunión católica y fuera de la Iglesia a cualquiera que se separe en lo más mínimo de la doctrina enseñada por el magisterio auténtico. San Epifanio, san Agustín, Teodoreto, han mencionado un gran número de herejías de su tiempo. San Agustín hace notar que otras clases de herejías pueden desarrollarse, y que, si alguno se adhiere a una sola de ellas, por ese mismo hecho se separa de la unidad católica. (Satis Cognitum, punto 17, del Sumo Pontífice León XIII) (Cann. 194 y 1364).
Querido sacerdote, ¿acaso me instas a respaldar la negación de la Santísima Trinidad en aras de la obediencia al Papa? ¿El Papa en verdad es infalible?
Y en todo caso, ¿qué importa ya?, si Nadie puede ser condenado para siempre, porque esa no es la lógica del Evangelio (AmorisLaetitia, cap.8, 297). Si ya no seremos arrojados al horno de fuego (Mt 13, 50), al fuego eterno (Mt 25, 41)… ¿Qué importa? si “ya soy salvo”; si soy objeto de una misericordia “inmerecida, incondicional y gratuita” (AmorisLaetitia, cap.8, 297). En obediencia al Papa y en reconocimiento a su autoridad, ¿por qué habría de preocuparme entonces de ir allí donde habrá llanto y crujir de dientes (Lc 13, 28)? si esa no es la lógica del Evangelio, según Francisco.
Querido sacerdote, me dices que debo buscar mi salvación y santificación, pero al mismo tiempo me pides obediencia y reconocimiento a quien me dice que puedo recorrer la viacaritatis, en cualquier circunstancia, si es que tengo dificultades para vivir plenamente la ley divina (AmorisLaetitia, capítulo VIII, 306).
“Me maravillo de que tan pronto, abandonando al que os llamó en la gracias de Cristo, os hayáis pasado a otro evangelio. No es que haya otro; lo que hay es que algunos os turban y pretenden pervertir el Evangelio de Cristo” (Gál 1, 6-7)
Resistirme, en objeción de consciencia, a obedecer y reconocer la autoridad de quien me anuncia un evangelio diferente, no significa que no reconozca que Francisco es Papa. Y con seguridad mi llamamiento no obtendría nunca un Imprimatur, es verdad, como incluso tampoco lo obtendría esta página web de cara a la “nueva pastoral de la misericordia”, tolerante con todos menos con quienes nos atrevemos a denunciar. Mas no olvidemos que ante el silencio cómplice de nuestros pastores y, en virtud del bautismo y de la confirmación, los laicos, como todos los demás fieles, estamos destinados por Dios al apostolado, y tenemos la obligación general, y gozamos del derecho tanto personal como asociadamente, de trabajar para que el mensaje divino de salvación sea conocido y recibido por todos los hombres en todo el mundo; obligación que nos apremia todavía más en aquellas circunstancias en las que sólo a través de nosotros, laicos, pueden los hombres oír el Evangelio y conocer a Jesucristo. (Cann. 225).
Y ciertamente, siendo que comulgar indignamente no es cosa de juego, cuidemos más bien de no incurrir en ello al respaldar algún error del actual Vicario de Cristo en funciones. Sabemos que todo habrá de cumplirse según está escrito, pero al menos no responderé por el alma de ningún hombre por haber callado… “Si autem tu annuntiaveris impio, et ille non fuerit conversus ab impietate sua, et a via sua impia ipse quidem in iniquitate sua morietur; tu autem animam tuam liberasti.”
Cann. 212, Inciso 3.    Tienen el derecho, y a veces incluso el deber, en razón de su propio conocimiento, competencia y prestigio, de manifestar a los Pastores sagrados su opinión sobre aquello que pertenece al bien de la Iglesia y de manifestar a los demás fieles, salvando siempre la integridad de la fe y de las costumbres, la reverencia hacia los Pastores y habida cuenta de la utilidad común y de la dignidad de las personas. Código de Derecho Canónico.
Cann. 221. Inciso 1.    Compete a los fieles reclamar legítimamente los derechos que tienen en la Iglesia, y defenderlos en el fuero eclesiástico competente conforme a la norma del derecho. Inciso 3. Los fieles tienen el derecho a no ser sancionados con penas canónicas, si no es conforme a la norma legal. Código de Derecho Canónico.
Un Feligrés Mexicano