BIENVENIDO

“…EN LA PERSECUCIÓN FINAL CONTRA LA SANTA IGLESIA ROMANA REINARÁ PEDRO ROMANO, QUIEN PASTOREARÁ A SU GREY EN MEDIO DE MUCHAS TRIBULACIONES. DESPUÉS DE ESTO, LA CIUDAD DE LAS SIETE COLINAS SERÁ DESTRUIDA Y EL JUEZ JUSTO VOLVERÁ PARA JUZGAR A SU PUEBLO...




lunes, 30 de noviembre de 2015

PUEBLO DE MARIA

QUIEN COMO DIOS... NADIE COMO DIOS....


Entrevistamos al Sr. Obispo de Minas (Uruguay) D. Jaime Fuentes:
LA IMPORTANCIA DE UNA DEFINICIÓN DOGMATICA PARA MARÍA Y LA IMPORTANCIA DE LAS APARICIONES MARIANAS.
También nos cuenta sus intervenciones en el reciente Sínodo de la Familia y lo que le ocurrió en la primera intervención cuando le sucedió un hecho muy “curioso” cuando quiso decir su propuesta delante del Papa, los Cardenales y los Obispos presentes en el Sínodo. Los frutos de la Virgen del Verdún (Uruguay).


https://youtu.be/I-Eh4LzBGtM

MUY IMPORTANTE DIFUNDIR: ESCLARECEDOR TESTIMONIO DE LO QUE EN VERDAD ESTA PASANDO:
¿Estaríamos nosotros a su altura si nos toca pasar por una situación semejante que no parece estar muy lejana?, ¿Qué hay detrás?, ¿Quién mueve los hilos?.
Si quieres sacar un poco la cabeza de esta burbuja de mentiras con la que nos bombardean escucha al P. Benoka, forma parte de los que están en primera línea.
Ayúdanos a difundir este programa para que podamos salir de nuestras ignorancias y frialdades. Hna. Teresa M. (HM)

 https://youtu.be/YrIrV3jttMA

LA MEDALLA MILAGROSA Y LA “ERA DE MARÍA”:
El 1830 es un año clave: tiene lugar en París la primera aparición moderna de la Virgen Santísima: LA MEDALLA MILAGROSA. Comienza lo que PÍO XII llamó la "ERA DE MARIA", una etapa de repetidas visitaciones celestiales. Entre otras: La Salette, Lourdes, Fátima, Ámsterdam, Garabandal, Akita, Medjugorje, Salta etc....Y como en su visita a Santa Isabel, siempre viene para traernos GRACIA, para acercarnos a JESÚS, el fruto bendito de su vientre. También para recordarnos el camino de salvación y advertirnos las consecuencias de optar por otros caminos.

 https://youtu.be/iGQWPlG6hJA

¿QUÉ PODEMOS HACER ANTE SACRILEGIOS COMO EL DE PAMPLONA?:


Para quienes no estuvieren informados, un hombre joven se dedicó a tomar la Sagrada Forma en comuniones y luego quitársela con intención sacrílega. Reunió así 248 Formas e hizo con ellas una muestra pública. Para evitar casos como estos, cuando participamos en la Santa Misa, debemos ser custodios vigilantes. Atentos a que después de Comulgar (sea en la mano o en la boca) nadie se lleve la Sagrada Forma sino que la consuma. Al mismo tiempo, debemos -ahora más que nunca- reparar en adoración Eucarística por todos las profanaciones, sacrilegios e indiferencias cometidos permanentemente en ofensa a la Santísima Eucaristía; e interceder pidiendo por la conversión de quienes hacen tan execrables actos.
CUSTODIAR. REPARAR. INTERCEDER.
P. Justo A. Lofeudo



ELLA NOS DIJO ESTA SEMANA:








A.M.G.D   y la   B.V.M

www.pueblodemaria.com



LECCION 26 DE LA CONSAGRACION AL INMACULADO CORAZON DE MARIA

QUIEN COMO DIOS... NADIE COMO DIOS....


Consagración al Inmaculado Corazon de  María 
Lección No. 26, Lunes 30 de Nov 
http://gloria.tv/media/WqHHPaEdcLM

Lectio Divina, La Anunciación del Hijo de Dios 
https://m.youtube.com/watch?v=SAO6mJjdDvY

Santo Rosario, Misterios Gozosos
http://youtu.be/5L5WfZIrUhQ

26. Virtud del Dominio Propio “El dominio propio templa vuestro carácter. El dominio propio os da finura a vuestras emociones. El dominio propio os da firmeza a vuestros sentimientos. El dominio propio os evita caídas, os evita pecados, os evita numerosísimas tentaciones. El dominio propio es señal de la Presencia de Dios en vosotros. No os desesperéis ante los problemas de vuestra vida. No os desesperéis ante el sufrimiento. No os desesperéis ante la turbación de espíritu. No os desesperéis ante las enfermedades. No os desesperéis ante las injurias. Dominaos a vosotros mismos y sabed esperar, porque muy pronto recibiréis la recompensa del Cielo. El dominio propio os da sabiduría para manejar diversas situaciones, situaciones que se os van presentando en cualquier momento o en cualquier lugar. Hijos Míos, las almas que carecen de dominio propio son almas ofuscadas, son almas irascibles, son almas que se dejan dominar de sí mismas y suelen cometer imprudencias, torpezas; suelen herir el corazón de los hombres. Las almas que carecen del dominio propio son almas imprudentes, almas torpes en su manera de actuar, en su manera de pensar y en su manera de vivir la vida. Hijos amados, trabajad con entereza por la consecución de esta hermosísima virtud. El dominio propio os va tallando como el artesano va tallando, va puliendo su obra de arte hasta hacerla perfecta. El dominio propio os da perfección, os da semejanza al Corazón Sagrado de Mi Hijo Jesús. Él se dominó a sí mismo en las tentaciones del desierto. Él se dominó a sí mismo frente a todos aquellos que Le injuriaban, frente a todos aquellos que Le atacaban, frente a todos aquellos que Le querían devorar. Él supo conservar la paz en Su Corazón. Él supo conservar el regocijo. Él supo conservar la quietud de Espíritu y por eso actuó con tanta sabiduría, con tanta rectitud y con tanta prudencia. ¿Qué hubiese sido de Mí, hijitos Míos, si en el momento de la profecía del anciano Simeón, hubiese actuado deliberadamente? Hubiese estropeado el Plan de Dios. ¿No es así, pequeños Míos? Por eso os llamo al dominio propio para que os evitéis conflictos entre vosotros mismos. Os llamo al dominio propio para que seáis como hormiguitas que trabajan con entereza, que trabajan con ahínco y cada una sabe cuál es el trabajo que debe hacer. El dominio propio aromatiza vuestro corazón del nardo purísimo de celestial perfume"

Consagración al Sagrado Corazón de Jesus
Jesus, en Ti Confío !

DÍA 26 PIDAMOS AL SAGRADO CORAZÓN, POR NUESTROS HERMANOS DEL PURGATORIO
I
A iglesia de Dios tiene hijos suyos necesitados aun fuera de este mundo, y tiene alivio también para estas necesidades de la otra vida. Entre los combates de la presente y el descanso final de la gloria, hay para muchas almas un plazo de expiación en que se purgan culpas todavía no purificadas, o se pagan deudas todavía no satisfechas. Este plazo de expiación, concedido por la misericordia divina y exigido por su justicia, es el Purgatorio.
El buen devoto del Sagrado Corazón de Jesús no puede menos que ser amigo del Purgatorio. Hay allí almas que un día fueron fervorosísimas, que oraron al pie de los mismos altares que nosotros, que sonrieron con las mismas alegrías cristianas y lloraron con idénticos dolores. Aman a Dios, le desean, tienen segura su próxima posesión. Pero esta dicha se les retarda hasta que sea completo el pago de sus atrasos. En sufragio de ellas, Dios admite nuestras oraciones y buenas obras. ¿Quién se las negará?
Oh Sagrado Corazón! Hazle sentir al mío un tierno afecto, un vivo interés por el alivio de estas almas hermanas mías, que nada pueden ya para sí y que todo lo esperan de nuestra caridad. Derrama sobre sus penas los tesoros de tu Corazón, y apresura el dulce momento de reunirlas eternamente contigo.
Medítese unos minutos.
II
Es gran caridad la caridad para con las almas del Purgatorio. Los grandes santos han sido todos en este punto muy fervorosos. La Iglesia nos da el ejemplo mezclando en todos sus rezos y ceremonias el piadoso recuerdo de los difuntos.
¡Es dulcísima la comunicación de nuestros corazones con los de estos hermanos nuestros, por medio de la oración! ¡Es lazo misterioso, que nos permite tener amigos aun más allá de la tumba, y aleja de nosotros la idea de una separación total!
¡Padres, hermanos, amigos, bienhechores! ¡yo sé que me escuchan en el Corazón de Jesús y que por vía de Él reciben y agradecen mi cariñoso recuerdo!
¡Oh Sagrado Corazón, suavísimo intermediario de estas hermosas confidencias! Da a esas almas la paz que por ellas te piden tus amigos de la tierra, a fin de que un día nos reúnas a todos, en las inefables dulzuras del cielo! Acepta por ellas nuestras oraciones, nuestras limosnas, nuestra Comunión, nuestras mortificaciones, nuestra devoción a Ti. Porque sabemos que te son queridas, las recomendamos a tu compasión. Los méritos de tu vida, Pasión y muerte; las lágrimas de tu Madre; las virtudes de tus Santos; los servicios de tu Iglesia; todo te lo ofrecemos en pago de tales deudas, para que
bondadosamente se lo apliques.
Medítese, y pídase la gracia particular.
Aquí se rezará tres veces el Padre Nuestro, Ave Maria y Gloria, en recuerdo de las tres insignias, cruz, corona y herida de la lanza, con que se apareció el Sagrado Corazón a Santa Margarita María Alacoque

sábado, 28 de noviembre de 2015

LECCION 25 DE LA CONSAGRACION AL INMACULADO CORAZON DE MARIA

QUIEN COMO DIOS... NADIE COMO DIOS....
Lección No. 25, Domingo 29 Nov
http://gloria.tv/media/7VNHNL3swcz

Santo Rosario, Misterios Gloriosos
http://youtu.be/MwXrHPcBvos

25. Virtud de la Discreción
“La discreción es una virtud que os hace silenciosos, es una virtud que os hace prudentes; es una virtud que os hace agradables para los hermanos que tenéis a vuestro alrededor. La discreción es delicadeza del corazón, es suavidad del alma y es refrigerio para el espíritu de quien la posee. La discreción es la virtud que adorna vuestro corazón de esbeltos girasoles; girasoles que son signo de la Presencia de Dios, son signo de las Manos creadoras del Artífice del Cielo. La discreción es el camino que os lleva a la adquisición de la Sabiduría. Sabiduría que no encontráis en los libros. Hijos amados, la encontráis solamente en las Sagradas Escrituras. Pedid al Señor que os adorne con esta preciosísima virtud. Las almas que la poseen, poseen en sus vidas un gran tesoro del Cielo. Conservé discreción en Mi vida, en ningún momento Me mostré como la Madre de Mi Señor, como la Madre del Salvador, como la Madre de Dios. Guardé silencio frente a las palabras, en el momento de la Anunciación. Guardé silencio en el Nacimiento de Mi Hijo Jesús. Guardé silencio en muchos de los acontecimientos de la vida sobrenatural del Hijo del Altísimo. Dios adornó Mi Corazón con esta rosa preciosísima del Cielo: la virtud de la discreción. Como zarandeando la criba queda el polvo o tamo, así del pensar nace la ansiedad del hombre. En el horno se prueban las vasijas de tierra; y en la tentación de las tribulaciones los hombres justos. Como el cultivo del árbol se muestra por su fruto, así por la palabra pensada se ve el corazón del hombre. No alabes a un hombre antes que haya hablado; porque en el hablar se dan a conocer los hombres. Si tú vas en pos de la justicia, la alcanzarás, y te revestirás de ella como de una vestidura talar de gloria; y con ella morarás, y ella te amparará para siempre, y en el día de la cuenta hallarás en ella apoyo. Las aves van a juntarse con sus semejantes: así la verdad va a encontrar a los que la ponen en práctica. El león va siempre en busca de presa: así el pecado arma lazos a los que obran la iniquidad. El hombre santo persevera en la sabiduría como el sol; mas el necio se muda como la luna. En medio de los insensatos no hables, y reserva las palabras para otro tiempo; pero asiste de continuo en medio de los que piensan con juicio. La conversación de los pecadores es insoportable; porque ellos hacen gala de las delicias del pecado. La lengua que jura mucho, hará erizar el cabello, y su irreverencia le hace a cualquiera tapar las orejas. Paran en derramamiento de sangre las riñas de los soberbios, y da pena el oír sus maldiciones. Quien descubre los secretos del amigo, pierde el crédito, y no hallará un amigo a su gusto. Ama al amigo, y sé leal con él. Porque si descubrieres sus secretos, no lo volverás a ganar. Porque el hombre que viola la amistad que tenía con su prójimo, es como quien pierde al amigo por morirse éste. Y como uno que se deja escapar de la mano un pájaro, así tú dejaste ir a tu amigo, y ya no lo recobrarás. No lo sigas; porque está ya muy lejos, habiendo huido como un gamo que escapa del lazo, por haberlo tú herido en el alma. Jamás podrás atraértelo a ti: porque después de una injuria de palabras se halla resarcimiento, o hay lugar a la reconciliación; mas el revelar los secretos del amigo, quita toda esperanza al alma desgraciada que ha incurrido en esta falta.‟ (Eclesiástico 27,5-24). Ved, hijos Míos, que las Sagradas Escrituras os enseñan a vivir, os enseñan a comportaros. Por eso, Mis pequeños, sed bien discretos en el hablar y encontraréis finura. Sed discretos en el hablar y hallaréis regocijo. Sed discretos en el hablar y os encontraréis con un tesoro de incalculable valor

viernes, 27 de noviembre de 2015

LECCION 24 DE LA CONSAGRACION

QUIEN COMO DIOS... NADIE COMO DIOS....


Lección No. 24, Sábado 28 Nov
http://www.gloria.tv/?media=605277

Alianza de Amor con María
http://youtu.be/kYchW5jhBL

Santo Rosario,   Misterios Gozosos
http://youtu.be/5L5WfZIrUhQ

24. Virtud de la Fidelidad
“La fidelidad es una virtud que adorna el corazón puro, adorna el corazón radiante como la luz del sol. La fidelidad os conlleva a ser genuinos, os conlleva a hablar siempre con la verdad. La fidelidad os da una blancura tal a vuestro corazón, que se asemeja a un copo de nieve y a la delicadeza del algodón. La fidelidad es una virtud que os ciñe en vuestro corazón una corona de lirios blancos perfumados. Porque la fidelidad es el camino que os lleva al Cielo. Sed fieles a todo lo que Dios os haya regalado y sed fieles a todas las Gracias extraordinarias que hayáis recibido de parte del Señor Jesús. La fidelidad es donación total al Amor Misericordioso Señor. La fidelidad es ruptura total y definitiva con el pecado. La fidelidad es anonadamiento con el Cielo, es romper cadenas que subyugan, romper cadenas que esclavizan. Sed fieles así como lo fui Yo. Hijos amados, desde el mismo instante, desde el mismo momento que el Ángel San Gabriel Me anunció la Encarnación del Hijo de Dios: supe conservar Mi Fiat, supe mantenerme en Mi Palabra. No dudé ni un solo momento del Amor Misericordioso de Dios, de Su Protección Divina y de la filiación que Él había hecho Conmigo, humilde Esclava del Señor. Los infieles no heredarán el Reino de los Cielos. Los infieles excavan en vida el abismo infernal. Los infieles tiñen de rojo sus vidas; es decir, están marcados con el sello de satanás para ser presas seguras el día que exhalen sus últimos suspiros acá en la Tierra. La infidelidad es un pecado grave. Hijos amados, rechazad a toda costa este horrendo pecado que acarrea sufrimientos indecibles en la eternidad. Hay que ser fieles en el estado al que Dios los haya llamado. Si estáis unidos bajo el Sacramento del Matrimonio: sed fieles a vuestras parejas; si estáis llamados a una vocación Sacerdotal o Religiosa: sed fieles a la vocación que Dios os llamó. Trabajad con entereza, con ardor esta virtud que adorna a muy pocas almas en la Tierra. Vosotros, hijos Míos, esforzaos por recorrer caminos angostos, pedregosos; caminos adornados con muchísimas rosas pero también con muchísimas espinas; espinas que os tunan, espinas que os hieren. Pero es que para poder entrar al Reino de los Cielos debéis ser acrisolados como el oro y la plata.”

Consagración al Sagrado Corazón de Jesus
Jesus, en Ti confío !

DÍA 24 PIDAMOS AL SAGRADO CORAZÓN, POR LAS OBRAS DE APOSTOLADO
I
PEDIMOS hoy por todos los trabajos encaminados a difundir en nuestra sociedad la influencia de la Iglesia Católica y de sus instituciones contra la acción disolvente y demoledora de tantos que con diversos y numerosos medios pugnan por descatolizar el mundo. Pertenecen al concepto general de obra de Apostolado todos los ministerios eclesiásticos; pero de un modo muy particular se distinguen con este nombre las obras que ejercen bajo la dirección de la Iglesia los mismos laicos. Las sociedades de caridad, las escuelas y talleres, los periódicos y libros cristianos, las Academias de Juventud católica y asociaciones de católicos y todas las que con este o con aquel nombre, se proponen la reparación de los estragos de nuestros tiempos, la moralización del pueblo,
la protección del pobre, o simplemente el ejercicio práctico y sin respeto humano de la Religión; todo eso que constituye hoy con diversidad de organización y de medios, pero con maravillosa unidad de pensamiento, el gran cuerpo de ejército de Apostolado seglar.
 Oremos, pues, hoy por esta imperiosa necesidad de los tiempos presentes. Oremos por esos hermanos nuestros que luchan incansablemente en estos campos de acción. Oremos para que Dios sostenga sus fuerzas, aumente su fe, dé alcance a sus palabras, los libre de la vacilación y del desaliento de los contratiempos, los corone de consuelos acá y de gloria en el cielo en premio de sus combates.
 ¡Oh Sagrado Corazón! Tú eres el jefe de esa espiritual y generosa milicia, Tú el Nombre de su  escudo y el lema de su bandera. Hazlos contigo un solo corazón y una sola alma, valerosos, dignos del todo de la santa causa que defienden y de la celestial recompensa que esperan.
 Medítese unos minutos.
II
 ¡Qué glorioso es ese ejército creyente que, de uno a otro confín del mundo lucha sin descanso por el nombre de Cristo, mezclado, aunque no confundido, con ese otro ejército de error y corrupción que sigue la bandera del enemigo! ¡Qué grandes combates se libran a todas horas entre los de uno y otro bando por medio del ejercicio de la caridad, de la pluma, de las palabras, del franco y esforzado ejemplo! ¡Qué grato ha de ser a Dios ver alrededor de la Iglesia esos hombres y mujeres que de toda
edad, de todo sexo, de toda condición, que trabajan en estas magníficas obras católicas!
 Roguemos al Sagrado Corazón que nuestros corazones latan todos con los divinos latidos del Corazón de Jesús! Que no nos mueva otro deseo que el de su mayor gloria y la salvación de las almas!
Que no nos engañe el fuego vano de erradas doctrinas que tienden a disminuir la santa intransigencia del dogma católico!
 Oh Corazón de Jesús! ¡Que vengamos a templar nuestras almas en Ti, fragua de amor infinito; que las saquemos de allí enrojecidas en el fuego de tu celo y de tu ardentísima caridad! Fuego viniste a traer a la tierra; ¿qué quieres Tú, sino que sin cesar se avive? Avívalo, Señor, primeramente en nuestros
corazones que ya son tuyos, y sírvete luego de ellos para las grandiosas empresas de tu santa Religión.
 Medítese, y pídase la gracia particular.

Aquí se rezará tres veces el Padre Nuestro, Ave Maria y Gloria, en recuerdo de las tres insignias, cruz, corona y herida de la lanza, con que se apareció el Sagrado Corazón a Santa Margarita María Alacoque

LECCION 23 DE LA CONSAGRACION

QUIEN COMO DIOS... NADIE COMO DIOS....


Lección No. 23, viernes 27 Nov
http://www.gloria.tv/?media=604854

Tratado de la Verdadera Devocion a María
http://youtu.be/1gmsHfiZJzM

Misterios Dolorosos
 https://m.youtube.com/watch?v=5L5WfZIrUhQ
23. Virtud de la Paz
“La Paz interior es la virtud que en el alma os produce regocijo, plenitud, alborozo del espíritu, calma, sosiego. La Paz interior es la Presencia de Dios que ha de permanecer en vosotros, os ha de cohabitar porque todos los miembros de vuestro cuerpo gozarán de salud, equilibrio. La Paz interior no se compra ni se vende y es una virtud que debéis construir con vuestras propias manos; sois constructores de vuestra vida, de vuestro destino; en vosotros está que viváis en armonía consigo mismos, que disfrutéis de todo lo que está a vuestro alrededor, que le saquéis el máximo provecho a cada situación, que viváis en continua fiesta, algazara espiritual. La Paz interior es deleite, reboso del Amor de Dios. Porque el alma que posee esta virtud goza de armonía consigo misma, considera la vida como un regalo no merecido, como una aventura máxima, única e irrepetible. La Paz interior os produce un desahogo tal, que vuestra alma se eleva hacia el Cielo para disfrutar, por anticipado, de Sus delicias en la Tierra. La paz interior es portón de oro para la paz exterior. Paz que armoniza vuestro entorno. Paz que es golosina del Cielo para las almas. Paz que une en el amor, en la fraternidad. No la perdáis. Cerrad las puertas de vuestro corazón para que la turbación no altere vuestro espíritu, sería caótico para vuestra vida. Es una enemiga demasiado peligrosa porque: una vez entra, se rancha y se adhiere como gelatina pegajosa, causa estragos a vuestro corazón volviéndolo mustio, lánguido, melancólico, triste, irascible, conturbado. Hijos Míos, si vuestro corazón carece de paz: id y corred a su encuentro, deseadla como la tierra reseca añora la lluvia; deseadla como el pájaro enjaulado anhela recobrar su libertad; deseadla como el girasol necesita del sol para vivir.”

Consagración al Sagrado Corazón de Jesus
Jesus, en Ti Confío!
DÍA 23 PIDAMOS AL SAGRADO CORAZÓN, POR LOS INCRÉDULOS Y LOS MALOS CRISTIANOS
I
AY hermanos nuestros creados como nosotros por Dios, redimidos como nosotros por la Sangre Divina, destinados como nosotros para el reino eterno, y que sin embargo se obstinan en cerrar sus ojos a la luz de la verdad y permanecer apartados de la fe, en ciego y voluntario paganismo. Estos son los incrédulos. ¡Cuántos de esos gentiles hay en medio de nuestra sociedad cristiana! ¡Cuántos de nuestros amigos y conocidos, y quizás parientes, no tienen de Dios y de su ley y de sus misterios mayor conocimiento que el que tiene un pobre salvaje, para quien es absolutamente desconocida la cruz! Roguemos, pues, hoy al Sagrado Corazón de Jesús por este doloroso estado
de tantas almas.
 ¡Oh Jesús, Señor Nuestro! ¿Cómo puede ser que veinte siglos después de tu venida haya aún quien no te conozca? Abre, Señor, los ojos a los ciegos del alma, Tú que a tantos iluminaste los del cuerpo en tu vida mortal; te diremos como aquel ciego del Evangelio: “Señor, ¡que vean!” Que vean, que sientan, que gocen de la verdad de tu ley, de la ternura de tu amor, de la eficacia de tus Sacramentos!
Que te conozcan ¡oh buen Jesús! estas pobres almas, a quienes tiene engañada la idea de que pueden salvarse con sólo vivir una honradez mundana, siendo que Tú no reconocerás este modo de vivir como digno de Cielo en tu juicio. Rasga, Señor, las densas tinieblas en que están envueltos tantos hermanos nuestros, y que les impiden ver el espantoso abismo de la eternidad que tienen abierto a sus pies. ¡Misericordia por ellos, piadosísimo Jesús! Acepta por ellos, Sagrado Corazón, los humildes ruegos de nuestro rendido corazón.
 Medítese unos minutos.
II
 Además de los incrédulos están los malos cristianos; es decir, aquellos que creen de verdad, pero no practican; tienen fe -y no quieren dejar de ser llamados católicos-, pero tienen malas costumbres y cometen criminales acciones. ¿Qué les valdrá a ellos su creencia, si no procuran tener una conducta coherente con ella? Sólo les valdrá de mayor responsabilidad en el tribunal de Dios.
 Te pedimos también, Sacratísimo Corazón de Jesús, por esos malos cristianos cuya vida culpable y viciosa deshonra tu ley y da ocasión a que se burlen de ella tus enemigos, al paso que es mortal escándalo para los incautos. ¡Oh indigna ingratitud! Creen en Ti, Señor, pero no te sirven; admiten tu ley, pero la pisotean y afrentan; temen el infierno, pero nada hacen por no caer en él.
 ¡Señor! ¡Despierta con el clamor de tus palabras de advertencia a los que están dormidos! ¡Limpia de las manchas de sus malas acciones a los que tienen la lepra en el alma! ¡Toca con tu inspiración a aquellos que como Lázaros ya huelen mal por la podredumbre de sus vicios!
 Haz brillar tu poder y tu misericordia sobre todos nosotros, para lograr ser lumbreras de santidad y ornamentos de la Iglesia.
 ¡Sagrado Corazón de Jesús! Por los incrédulos, por los endurecidos pecadores, te pedimos hoy luz, gracia y perdón.
 Medítese, y pídase la gracia particular.

Aquí se rezará tres veces el Padre Nuestro, Ave Maria y Gloria, en recuerdo de las tres insignias, cruz, corona y herida de la lanza, con que se apareció el Sagrado Corazón a Santa Margarita María Alacoque

jueves, 26 de noviembre de 2015

DIA 9 NOVENA MEDALLA MILAGROSA

QUIEN COMO DIOS... NADIE COMO DIOS....


Día 9 Novena a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa.
Jueves 26 de Noviembre 5:00 Pm
Intención: la Conversión de todos y que la Paz de Nuestro Señor Jesucristo reine en nuestros corazones y en el mundo entero.

ORACIÓN PREPARATORIA
Virgen y Madre Inmaculada, mira con ojos misericordiosos al hijo que viene a Ti, lleno de confianza y amor, a implorar tu maternal protección, y a darte gracias por el gran don celestial de tu bendita Medalla Milagrosa.
Creo y espero en tu Medalla, Madre mía del Cielo, y la amo con todo mi corazón, y tengo la plena seguridad de que no me veré desatendido. Amén.
Día 9 Comenzar con la oración preparatoria.
Las apariciones de la Virgen de la Medalla Milagrosa constituyen indudablemente una de las pruebas más exquisitas de su amor maternal y misericordioso.
Amemos a quien tanto nos amó y nos ama. "Si amo a María -decía San Juan Bérchmans- tengo asegurada mi eterna salvación".
Como su feliz vidente y confidente, Santa Catalina Labouré, pidámosle cada día a Nuestra Señora, la gracia de su amor y de su devoción.
Meditar y terminar con las oraciones finales.
ORACIONES FINALES
Después de unos momentos de pausa para meditar el punto leído y pedir la gracia o gracias que se deseen alcanzar en esta Novena, se terminará rezando:
Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio, haya sido desamparado. Animado por esta confianza, a Vos acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vos. Oh madre de Dios, no desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.
Rezar tres avemarías con la jaculatoria: OH MARÍA, SIN PECADO CONCEBIDA, ROGAD POR NOSOTROS QUE RECURRIMOS A VOS.
ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN A LA MILAGROSA
Postrado ante vuestro acatamiento, ¡Oh Virgen de la Medalla Milagrosa!, y después de saludaros en el augusto misterio de vuestra concepción sin mancha, os elijo, desde ahora para siempre, por mi Madre, Abogada, Reina y Señora de todas mis acciones y Protectora ante la majestad de Dios. Yo os prometo, virgen purísima, no olvidaros jamás, ni vuestro culto ni los intereses de vuestra gloria, a la vez que os prometo también promover en los que me rodean vuestro amor. Recibidme, Madre tierna, desde este momento y sed para mí el refugio en esta vida y el sostén a la hora de la muerte.De las manos de María Milagrosa, como de una fuente luminosa, brotaban en cascada los rayos de luz. Y la Virgen explicó: "Es el símbolo de las gracias que Yo derramo sobre cuantas personas me las piden", haciéndome comprender -añade Santa Catalina- lo mucho que le agradan las súplicas que se le hacen, y la liberalidad con que las atiende.
La Virgen Milagrosa es la Madre de la divina gracia que quiere confirmar y afianzar nuestra fe en su omnipotente y universal mediación. ¿Por qué, pues, no acudir a Ella en todas nuestras necesidades?.

LECCION 22 DE LA CONSAGRACION

QUIEN COMO DIOS... NADIE COMO DIOS....


Consagración al Inmaculado Corazón de María
Lección No.22, Jueves 26 de Nov
http://gloria.tv/?media=613015

SIGNOS, ANTICRISTO,OBISPOS MASONES,ABORTO,COMUNISTAS DEL NUEVO ORDEN
https://m.youtube.com/watch?v=3l_wu2C9w4Y

Santo Rosario, misterios Luminosos
http://youtu.be/wZIFINvqbJw

22. VIRTUD DE LA CASTIDAD
"Sois templos vivos de Dios, sois morada del Espíritu Santo. Sois creados a imagen y semejanza de Dios. Sois hechura de Sus venerables Manos. Así es, pues, hijos Míos, que debéis hacer de vuestro cuerpo tabernáculo del Amor Divino, copón de pureza; porque naciste para el gozo espiritual, para el disfrute de la verdadera vida en Dios. No mancilléis vuestro cuerpo. Los pecados de la carne ofenden gravemente a Dios. Los pecados de la carne os deforman, os vuelven monstruos. Los pecados de la carne os acarrean sufrimientos indecibles en la eternidad. Los pecados de la carne borran el matiz de Dios, que un día recibisteis cuando fuisteis engendrados en el vientre de vuestras madres. Los pecados de la carne os van consumiendo lentamente hasta que quedéis forrados en el mero hueso. Id y purificad vuestro corazón en los ríos de la Gracia. Haced reparación, mortificación y penitencia por las veces que hicisteis de vuestro cuerpo motel de placer, engendro de satanás. Id y purificad vuestro corazón en los ríos de la Gracia por las veces que hicisteis de vuestro cuerpo mercadería barata, recinto de prostitución. La castidad, hijos Míos, es virtud que os ciñe corona de azucenas en vuestro corazón. La castidad, hijos Míos, es virtud que os da candor, pureza. La castidad, hijos Míos, es virtud que os da olor de santidad, fragancia exquisita de Cielo. La castidad, hijos Míos, es virtud que cubre vuestro cuerpo de ropajes blancos. La castidad, hijos Míos, es virtud que hace de vuestro corazón un lirio perfumado. La castidad, hijos Míos, es virtud que os ciñe alas de Ángeles. La castidad, hijos Míos, es virtud que os da fragancia exquisita, oloroso perfume que es prueba de que Dios habita en vuestro corazón, de que sois portadores de la pureza infinita, de que sois vasos cristalinos, espejos nítidos sin manchas.”

Consagración al Sagrado Corazón de Jesus
Jesus, en Ti Confío!

DÍA 22 PIDAMOS AL SAGRADO CORAZÓN, POR LA EDUCACIÓN CRISTIANA DE LOS NIÑOS Y NIÑAS
I
ON los niños y las niñas las flores tempranas del jardín de Cristo y la porción predilecta de su amantísimo Corazón. Jesucristo en su vida mortal manifestó por la niñez singular
preferencia. Un pasaje del Santo Evangelio nos muestra al Salvador llamando en torno de sí tiernas primicias de su rebaño, y prodigándoles dul esas tiernas primicias de su rebaño, y prodigándole ces agasajos y recomendándolas a los cuidados y s dulces agasajos y recomendándolas a solicitud de los Apóstoles. La Iglesia, heredera del Divino Maestro, no se muestra menos celosa en esta maternal predilección.
 Pero también el enemigo muestra decidido empeño en apoderarse de esos corazones; y el mundo le secunda, y muchos padres le favorecen de un modo espantoso en esta obra infernal de robárselos a Dios. ¡El síntoma más pavoroso de nuestros desventurados tiempos es la corrupción de la niñez! Roguemos, pues, hoy, por los niños al Sagrado Corazón.
 Salva, ¡oh buen Jesús!, de la peste del siglo a esas pobres almas, apenas salidas de las aguas de tu Bautismo y ya enlodadas quizás por la cenagosa corriente de la corrupción. Conserva en sus corazones la posesión completa que tuviste de ellos cuando por aquel Sacramento los redimisteis de las garras de Satanás. ¡Mira, Divino Jesús, cómo están hoy deterioradas y quebrantadas las más bellas flores de tu jardín!
 ¡Oh dulce Jesús, bondadoso amigo de los niños y niñas!, te pedimos hoy con mucho dolor por esas prendas que el demonio procura robar a tu Corazón.
 Medítese unos minutos.
II
 ¡A quién no entristece ver tan alejadas de Dios a tantas almas tiernas, que debieran ser el bello adorno y la más preciada esperanza del Catolicismo! Unas sumidas en las tinieblas de la infidelidad en países no cristianos, otras entregadas a la educación perversa en escuelas impías, otras presenciando
cada día ejemplos corruptores en aquellos mismos, que por el bien, debieran ser su espejo y su luz. ¡Cuántos de esos niños y niñas llevan a la primera Comunión el alma ya embrutecida por el vicio! ¡Cuántos después de esta toma de posesión que realiza en ellos el Hijo de Dios, lo lanzan inmediatamente de su corazón para alzar en él el trono de su enemigo! ¡Y cuántos quedarán en poder de este enemigo la mayor parte de la vida y cuántos eternamente!
 ¡Oh dulce Corazón de Jesús! Bien merecen estas víctimas de la astucia infernal, las súplicas más fervientes de tus devotos. Te rogamos, pues, por este plantel predilecto que ha de ser mañana tu cosecha.
Hazla tuya, líbrala de los lazos que se le tienden, de los falsos maestros, de los malos padres, de las lecturas y distracciones perversas, de los amigos de la perdición. Se Tú el Custodio de su candor, el guía de sus pasos, el dulce objeto de sus primeros afectos; atráelos y enamóralos, ríndelos con el suavísimo influjo de tu amor, clava en ellos el sello de tu perpetuo dominio, y sea este completo en ellos toda la vida, traspase la muerte y dure por toda la eternidad.
 Medítese, y pídase la gracia particular.

Aquí se rezará tres veces el Padre Nuestro, Ave Maria y Gloria, en recuerdo de las tres insignias, cruz, corona y herida de la lanza, con que se apareció el Sagrado Corazón a Santa Margarita María Alacoque

miércoles, 25 de noviembre de 2015

DIA 8 NOVENA MEDALLA MILAGROSA

QUIEN COMO DIOS... NADIE COMO DIOS....


Día 8 Novena a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. Miércoles ,  25 de Noviembre 5:00 Pm
Intención: la Conversión de todos y que la Paz de Nuestro Señor Jesucristo reine en nuestros corazones y en el mundo entero.
ORACIÓN PREPARATORIA
Virgen y Madre Inmaculada, mira con ojos misericordiosos al hijo que viene a Ti, lleno de confianza y amor, a implorar tu maternal protección, y a darte gracias por el gran don celestial de tu bendita Medalla Milagrosa.
Creo y espero en tu Medalla, Madre mía del Cielo, y la amo con todo mi corazón, y tengo la plena seguridad de que no me veré desatendido. Amén.
Día 8 Comenzar con la oración preparatoria.
Fueron tantos y tan portentosos los milagros obrados por doquier por la nueva medalla (conversiones de pecadores obstinados, curación de enfermos desahuciados, hechos maravillosos de todas clases) que la voz popular empezó a denominarla con el sobrenombre de la medalla de los milagros, la medalla milagrosa; y con este apellido glorioso se ha propagado rápidamente por todo el mundo.
Deseosos de contribuir también nosotros a la mayor gloria de Dios y honor de su Madre Santísima, seamos desde este día apóstoles de su milagrosa medalla.





ORACIONES FINALES
Después de unos momentos de pausa para meditar el punto leído y pedir la gracia o gracias que se deseen alcanzar en esta Novena, se terminará rezando:
Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio, haya sido desamparado. Animado por esta confianza, a Vos acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vos. Oh madre de Dios, no desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.
Rezar tres avemarías con la jaculatoria: OH MARÍA, SIN PECADO CONCEBIDA, ROGAD POR NOSOTROS QUE RECURRIMOS A VOS.
ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN A LA MILAGROSA
Postrado ante vuestro acatamiento, ¡Oh Virgen de la Medalla Milagrosa!, y después de saludaros en el augusto misterio de vuestra concepción sin mancha, os elijo, desde ahora para siempre, por mi Madre, Abogada, Reina y Señora de todas mis acciones y Protectora ante la majestad de Dios. Yo os prometo, virgen purísima, no olvidaros jamás, ni vuestro culto ni los intereses de vuestra gloria, a la vez que os prometo también promover en los que me rodean vuestro amor. Recibidme, Madre tierna, desde este momento y sed para mí el refugio en esta vida y el sostén a la hora de la muerte.De las manos de María Milagrosa, como de una fuente luminosa, brotaban en cascada los rayos de luz. Y la Virgen explicó: "Es el símbolo de las gracias que Yo derramo sobre cuantas personas me las piden", haciéndome comprender -añade Santa Catalina- lo mucho que le agradan las súplicas que se le hacen, y la liberalidad con que las atiende.
La Virgen Milagrosa es la Madre de la divina gracia que quiere confirmar y afianzar nuestra fe en su omnipotente y universal mediación. ¿Por qué, pues, no acudir a Ella en todas nuestras necesidades?.

LECCION 21 DE LA CONSAGRACION AL INMACULADO CORAZON DE MARIA

QUIEN COMO DIOS... NADIE COMO DIOS....


Lección No.21, Miércoles 25 de Nov
http://gloria.tv/?media=604115

Maria, La esclava del Señor
http://youtu.be/ZTLAVOLnTlI

Santo Rosario, Misterios gloriosos
http://youtu.be/Ojvu3uBzsXM

 21. Virtud de la  veracidad (verdad)
“Caminad por los senderos de Mi Amor Santo. Senderos adornados de rosas de esplendidos colores. Senderos en los que se os exige renuncias, cambios notorios. Senderos angostos que os llevan al Cielo. Senderos por los que iréis subiendo cimas; cimas a la santidad. Si optáis en habitar en uno de los Aposentos de Mi Amor Santo, debéis sacar de vuestro corazón el feo vicio de la mentira; vicio que os hace parecidos a satanás, porque él es el padre de ella; vicio que os traerá problemas; vicio que os hará remedos del demonio; vicio que es enfermedad mortal que os mata en vida; vicio que se lleva la luz de vuestro corazón; corazón que pierde su hermosura, su lozanía; corazón que pierde el aroma de Cristo, ya que la mentira produce olor nauseabundo, mortecino. Hijos Míos, hablad siempre con la verdad. Por la verdad murió Cristo. Por la verdad, muchos de los Santos que hoy gozan de la visión beatífica de Dios en el Cielo, fueron mártires del gran amor del Amor Divino. La verdad hace de vuestro corazón un manantial de aguas claras, límpidas. La verdad os da brillo, luz; es como un lucero que os posee. La verdad es como la alborada de la mañana, en que la oscuridad se diluye para dar paso a la claridad del día. La verdad es como el sol radiante en vuestro corazón; sol que os cubre con su resplandor, os cobija con sus rayos potentes. ¿Por qué mentir, hijos Míos, si sois hijos de la Verdad? Llevadla colgada al cuello, como si fuese un collar de perlas finas. Llevadla bien guardada en vuestro corazón, como si fuese vuestro máximo tesoro. Llevadla en vuestros labios, como si fuese dulce miel. Llevadla en vuestros pensamientos, como única razón para existir. No os engañéis a vosotros mismos, reconoced que las mentiras piadosas no existen. Actuad siempre como en la luz del pleno día. La verdad es sabiduría, valentía.

Consagración al Sagrado Corazón de Jesus
Jesus, en Ti confío

DÍA 21 PIDAMOS AL SAGRADO CORAZÓN, POR LA RESTAURACIÓN DE LA FAMILIA CRISTIANA
I
DONDE el infierno dirige con más ahínco sus ataques es a la sociedad doméstica. Lograr que desaparezca Jesucristo de la familia, éste es el blanco de sus deseos. Y ¡cómo se va logrando en muchas partes este deseo de Satanás! Apenas se encuentra ya en algunos lugares la familia verdaderamente cristiana. Ciertos padres y madres de hoy parecen haber desterrado la Religión de su hogar, según tienen olvidadas allí todas las prácticas de ella. Apenas se reza; y en familia, apenas se oye en ella el nombre de Dios. Toda la importancia se da al interés, a la vanidad, al lujo exagerado, a las culpables diversiones.
 ¡Oh Sagrado Corazón de Jesús! Hazte cargo también de esta necesidad y acude a remediarla. Haz tuyos nuevamente nuestros hogares, de donde parece haberte echado el demonio tu enemigo. Vuelve a reinar ¡oh Señor! en nuestras casas, como en otros templos consagrados a Ti. Une a tu Divino Corazón los corazones de los padres y de los hijos, que hoy tienen miserablemente divididos la disipación y el egoísmo.
 ¡Oh Sagrado Corazón! Te pedimos hoy más fervorosamente por esta necesidad, una de las más tristes de nuestros días.
 Medítese unos minutos.
II
 ¡Qué distinta sería la faz del mundo si volviese a reinar en la familia cristiana el Sagrado Corazón de Jesús! ¡Cómo sería la prudencia de los padres; cómo el respeto de los hijos; cómo la fidelidad de los esposos; cómo el amor de los hermanos! Cada casa cristiana sería un vivo calco de la Sagrada Familia de Nazareth.
 Hoy no reina en muchas de ellas Dios; pero reinan en cambio el egoísmo, la desconfianza, la relajación de los vínculos más sagrados. ¡Corazón de Jesús! ¿Es esta la familia cristiana como Tú la quieres? No. Es como la quiere el demonio, enemigo de tu nombre y de nuestras almas. Quítale, pues, Jesús, este señorío a Satanás; recóbralo Tú para no perderlo ya nunca. Sé Tú mismo en la familia el centro de unión, norma de conducta; den los padres buen ejemplo y sano consejo; muestren los
hijos obediencia y docilidad; esmérense todos en el cumplimiento de tu ley y en el respeto a tu Iglesia.

 ¡Oh Señor! Sé Tú el verdadero Padre de familias, de todas éstas acá en la tierra, para que juntasNformen un día contigo, la dichosísima familia del cielo.
 Medítese, y pídase la gracia particular.

Aquí se rezará tres veces el Padre Nuestro, Ave Maria y Gloria, en recuerdo de las tres insignias, cruz, corona y herida de la lanza, con que se apareció el Sagrado Corazón a Santa Margarita María Alacoque

lunes, 23 de noviembre de 2015

Día 7 Novena a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa

QUIEN COMO DIOS... NADIE COMO DIOS....

Día 7 Novena a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. Martes,  24de Noviembre 5:00 Pm 
Intención: la Conversión de todos y que la Paz de Nuestro Señor Jesucristo reine en nuestros corazones y en el mundo entero.

ORACIÓN PREPARATORIA
Virgen y Madre Inmaculada, mira con ojos misericordiosos al hijo que viene a Ti, lleno de confianza y amor, a implorar tu maternal protección, y a darte gracias por el gran don celestial de tu bendita Medalla Milagrosa.

Creo y espero en tu Medalla, Madre mía del Cielo, y la amo con todo mi corazón, y tengo la plena seguridad de que no me veré desatendido. Amén.

Día 7 Comenzar con la oración preparatoria.
Nuestra Señora ordenó a Sor Catalina que fuera acuñada una medalla según el modelo que Ella misma le había diseñado.
Después le dijo: "Cuantas personas la lleven, recibirán grandes gracias que serán más abundantes de llevarla al cuello y con confianza".
Esta es la Gran Promesa de la Medalla Milagrosa. Agradezcámosle tanta bondad, y escudemos siempre nuestro pecho con la medalla que es prenda segura de la protección de María.
Meditar y terminar con las oraciones finales
ORACIONES FINALES
Después de unos momentos de pausa para meditar el punto leído y pedir la gracia o gracias que se deseen alcanzar en esta Novena, se terminará rezando:

Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio, haya sido desamparado. Animado por esta confianza, a Vos acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vos. Oh madre de Dios, no desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.
Rezar tres avemarías con la jaculatoria: OH MARÍA, SIN PECADO CONCEBIDA, ROGAD POR NOSOTROS QUE RECURRIMOS A VOS.

ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN A LA MILAGROSA
Postrado ante vuestro acatamiento, ¡Oh Virgen de la Medalla Milagrosa!, y después de saludaros en el augusto misterio de vuestra concepción sin mancha, os elijo, desde ahora para siempre, por mi Madre, Abogada, Reina y Señora de todas mis acciones y Protectora ante la majestad de Dios. Yo os prometo, virgen purísima, no olvidaros jamás, ni vuestro culto ni los intereses de vuestra gloria, a la vez que os prometo también promover en los que me rodean vuestro amor. Recibidme, Madre tierna, desde este momento y sed para mí el refugio en esta vida y el sostén a la hora de la muerte.De las manos de María Milagrosa, como de una fuente luminosa, brotaban en cascada los rayos de luz. Y la Virgen explicó: "Es el símbolo de las gracias que Yo derramo sobre cuantas personas me las piden", haciéndome comprender -añade Santa Catalina- lo mucho que le agradan las súplicas que se le hacen, y la liberalidad con que las atiende.
La Virgen Milagrosa es la Madre de la divina gracia que quiere confirmar y afianzar nuestra fe en su omnipotente y universal mediación. ¿Por qué, pues, no acudir a Ella en todas nuestras necesidades?.

Meditar y terminar con las oraciones finales.

lección No.20, martes 24 Noviembre Consagración al Inmaculado Corazón de María

QUIEN COMO DIOS... NADIE COMO DIOS....

Consagración al Inmaculado Corazón de María 
lección No.20, martes 24 Noviembre

La Virgen María anuncia el fin de los Tiempos: Mensaje de N. S. Fatima

Fin de los Tiempos Padre Alfredo Sáenz

Santo Rosario, Misterios Dolorosos

20.  Virtud del RECOGIMIENTO,  
"Regocijaos en el Señor, y disfrutad de la dicha verdadera. Regocijaos en el Señor, y aspirad Su fragante Nardo. Regocijaos en el Señor, y vuestro espíritu volará al Cielo. Regocijaos en el Señor, y vuestro corazón se inflamará de amor por Su Presencia. Hijitos Míos, evitad la distracción, el ruido; internaos en el espesor del Sagrado Corazón y descansad en Él. Escuchad Sus latidos; latidos que son como sinfonías celestiales que os arrullan; latidos que son como cantos de Ángeles que son suave melodía; latidos que son murmullos de Nuestro Señor para que Lo améis, Lo adoréis, Lo alabéis y Lo glorifiquéis. Cuando estéis frente al Señor, no pensad en nada; silenciaos exterior e interiormente; al principio os costará, pero iréis aprendiendo hasta que seáis alma contemplativa. En el recogimiento podréis hablarle a Jesús de corazón a corazón. Él os hablará muy en la profundidad de vuestro corazón. En el recogimiento os salís del ámbito terrenal para adentraros en una esfera celestial. En el recogimiento, el Espíritu Santo os soplará más fuerte, descenderá con ímpetu, os cubrirá con Sus Alas de color plata. En el recogimiento os olvidáis del tiempo; el reloj cesa, deja de marcar la hora, cruzáis el umbral de la eternidad. Sed, pues, almas recogidas; almas que pidan Mi intercesión para que el Señor os conceda esta virtud. Cuando estéis orando desconectaos con el mundo; que la oración es un diálogo, un encuentro recíproco de amor. Sed galantes, reverentes; abismaos en el Señor, sentidle en vuestro corazón, cubridle con vuestros besos. Estáis en Él y frente a Él. No os dejéis robar este bello momento. Lo que hoy es, mañana puede ser una ilusión, un espejismo, una quimera. El recogimiento es descanso, sosiego, éxtasis de amor.”

Consagración al Sagrado Corazón de Jesus 
Jesus, en Ti Confío 

DÍA 20 PIDAMOS AL SAGRADO CORAZÓN, POR EL CLERO Y LAS ÓRDENES RELIGIOSAS
I
I el Papa es la cabeza del cuerpo de la Iglesia, el Clero y las Ordenes religiosas son sus brazos.
De ellos se sirve para obrar el bien y promover el servicio de Dios: por esto los sacerdotes
y religiosos son tan aborrecidos de la impiedad, que a toda hora anda ella procurando
o bien destruirlos o bien corromperlos. Dediquemos, pues, hermanos este día de hoy a rogar por tan importante necesidad.
 Pidamos al Sagrado Corazón que encienda y abrase en celo y caridad el alma de sus sacerdotes y religiosos y religiosas, para que por su medio gane cada día terreno el Reino de Dios sobre la tierra, y se conquisten nuevas almas para la gloria celestial. Que sea perfecta en ellos la observancia de las leyes eclesiásticas; que brillen en el pueblo por la pureza de las costumbres; por el desinterés; la obediencia;
la humildad y el espíritu de sacrificio.
 ¡Oh Corazón de Jesús! ¡Mira cómo está el mundo, y la necesidad que hay de que trabajen buenos
obreros en él! ¡Oh Padre de familias, manda buenos trabajadores a tu Viña. Hazlo, Corazón Divino, por tu gloria y por la salvación de tantas almas que has confiado a la dirección de tus ministros.
 Te lo suplicamos muy especialmente, Sagrado Corazón, en este día de tu devoto Mes.
 Medítese unos minutos.
II
 Como sean los sacerdotes y las Casas religiosas, tales serán los seglares que viven a su alrededor.
¡Ay del pueblo donde reina hasta en los ministros del santuario, el desorden o siquiera la negligencia!
¡Cuánto debe interesarnos ante el Sagrado Corazón esta necesidad!
 ¡Oh Corazón Divino! Da celosos pastores a tus ovejas, ardientes anunciadores a tu palabra, fieles dispensadores a tus Sacramentos. Aviva en las almas que en los Institutos religiosos has escogido como especial porción tuya, y que más estrechamente te están ligados por medio de los votos. Dales el espíritu de oración, la vida mortificada, el reconocimiento interior, la ejemplar observancia.
 ¡Señor! Tú has dicho: “Un poco de levadura hace fermentar toda la masa”. Y ¿quiénes son la levadura de tu pueblo, sino estas almas que Tú has escogido de la masa común de él? Envía santos religiosos, ¡Señor! envía almas de superior perfección, y se transformará el mundo.
 Medítese, y pídase la gracia particular.

Aquí se rezará tres veces el Padre Nuestro, Ave Maria y Gloria, en recuerdo de las tres insignias, cruz, corona y herida de la lanza, con que se apareció el Sagrado Corazón a Santa Margarita María Alacoque.

Las ciencias fisiológico-patológicas nada pueden explicar de los éxtasis y raptos místicos.

QUIEN COMO DIOS... NADIE COMO DIOS....

Tomado del Libro: “Los Hechos de Ezquioga ante la Razón y la Fe”
Escrito por: Fr. Amado de Cristo Burguera y Serrano, O.F.M.

Capítulo V
… continuación

El caso admirable de Enriqueta Tomás.
Causa gran pasmo y está sujeto a paciente estudio del Dr. Miguel Balari, de Barcelona, el hecho de la estigmatizada Enriqueta Tomás. En 1920, esta piadosa mujer, por encargo de su confesor, recuperó una Sagrada Forma, que unos masones profanaban. Poco después, fue favorecida con visiones místicas, en una de las cuales, Jesucristo le aplicó su mano en la parte superior de los brazos de Enriqueta, que, desde entonces, ha venido sufriendo ciertos raros dolores, que le producen unas llagas, las cuales permanecen abiertas durante la Cuaresma, y se abren y cierran cada semana, en el resto del año, particularmente los viernes, período álgido de las mismas.
Estas llagas se presentan afectando formas hieráticas, entre otras, la cruz, el Corazón de Jesús y María traspasados con un dardo, el escapulario de la Virgen y el dragón infernal.
Hemos visto toda la valiosa colección cartularia, que pasa de 300 números, —Fecha 20 de Noviembre de 1932— con sus correspondientes fechas, brazos a que afectan, firmas y rúbricas de personas, entre éstas, reputados doctores, que asistieron a la observación de las llagas, más la fotografía respectiva, y que el nombrado D. Balari nos mostró, acompañando a cada número su pertinente explicación.
Asistimos, así mismo, el 18 de Noviembre de 1932, al examen experimental de estas llagas en casa del letrado D. Mariano Bordas, lugar donde se tienen dichas observaciones; y pudimos apreciar el hecho de la aparición, en el brazo derecho, del mencionado escapulario, en que estaba representada la Virgen, con espada en su mano derecha, más el alfa y la omega, a los dos lados de la cabeza; y, en el brazo izquierdo, la figura del dragón luciferiano. El dibujo es como si con un bisturí hubiesen cortado la epidermis y la dermis, de cuyo fondo manaba sangre fresca por todo el dibujo, acentuándose en nuestra presencia el hecho de la afluencia de sangre.
El diagnóstico es de lesiones.
Puestos a examinar, nos hizo notar al Dr. Balari (y lo vimos en las cartulinas) que el día anterior, 17, no había del dibujo más que cinco informes manchas; y que, al siguiente, el 19, el dibujo descrito se presentaba en la misma forma, pero seca la sangre, desapareciendo casi del todo al tercer día. Nosotros apreciamos los siguientes extremos:
  1. Es cierto que ningún agente humano interviene, ni la misma interesada se da cuenta, en la apertura y clausura de dichas llagas, lo cual pasma a cualquiera.
  2. Que, por tanto, a estas llagas no se las aplica ningún medicamento, ni en los brazos asepsia alguna, ni aún paños para impedir el roce de las ropas ordinarias; y, sin embargo, la interesada queda siempre indemne.
  3. Que ésta es una lavandera de profesión, que ejercita para ganarse el sustento; y sin embargo, tolera las llagas como si nada tuviera.
  4. Que no sufre picazón y escozor en los brazos, como debiera. Sólo experimenta un dolor penetrante, que no es efecto de las llagas y que le permite su trabajo.
  5. Que tanto para la aparición como para la desaparición de las mentadas llagas, según los principios de la ciencia médica y las observaciones ordinarias, se necesita el tiempo suficiente para que se produzcan; lo cual está en contra de la premura con que, en efecto, aparecen y desaparecen.
  6. ¿Qué son pues estas llagas? ¿Quién las produce? ¿Qué significan? ¿Para qué fin se producen? ¿Tienen relación con los hechos de Ezquioga? Nos consta que varios médicos barceloneses, que las han observado, están llenos de admiración; y al no atribuirles causa humana, pues la ciencia no se las explica, no se las atribuyen a la casualidad o al capricho de la naturaleza que no existe, sino a causa sobrenatural, relacionada con lo de Ezquioga. ¿Es así?
Nos asociamos al pasmo de estos doctores y les hemos dado razones patológicas y místicas, que fueron apreciadas. Se ha dado cuenta al Prelado de la Diócesis para que nombre una comisión canónica que entienda en el asunto, el cual, lejos de decaer, continúa fijo en los brazos de Enriqueta, como gran libro cuyas páginas hieráticas, a par que estupendas, instruyen y avisan.
No decimos más sobre un asunto que, con el tiempo, ha de ser ilustrado peritalmente por el Dr. Balari, cuya obra, de espiritual reconstrucción, hemos estimulado, y que será, ciertamente, objeto de un precioso libro que con ansia esperamos.
Pero el Dr. Balari, el médico cristiano, de honda penetración y grandilocuencia, ha muerto. Ignoramos, aunque suponemos, que el hijo del sabio doctor, médico también, habrá heredado de su padre, no sólo el apellido, cuanto la fortuna espiritual, que tan alto ha dejado a éste, y nos hará saborear pronto el trabajo meritísimo de su padre y lo que él le adjunte con respecto a las producciones hieráticas de los brazos de Enriqueta. Nos consta que la formación de tales signos sagrados no han dejado de formarse hasta el presente, lo cual es no ya para admirarlo, sino para meditado y tomado en serio.
Desde que fue publicada la Circular contra Ezquioga, aparecen en los sitios de siempre de la paciente Enriqueta largos escritos en latín, que no dicen a quien van dirigidos, y el primero de los cuales, traducido al castellano, reza así:
“¡Qué frutos obtendrás de tus calumnias, oh lengua fraudulenta: Deteneos y sabed que soy Dios!” —De una carta de María Gloria de Sentmanat de Mencoa (Barcelona), 19 de Octubre 1933. Refiérense otros casos, no menos admirables, ocurridos en esta devota mujer, que no es este el lugar de aducirlos”.—
Una vez, pues, que hemos presenciado los éxtasis sin el dolor, según hemos demostrado en el anterior capítulo; y, ahora que los hemos estudiado con el dolor y sufrimiento anejo; y no pudiendo la ciencia médica, según acabamos de ver, explicarse sus fenómenos, tiene que declararse francamente impotente, y confesar que hay que buscar su explicación en los estudios de otras ciencias más altas y secretas.
Mas, no; todavía le quedan fuertes reductos a la ciencia médica para no darse por vencida en este linaje de estudios. Salgámosla al encuentro, viendo si, entre el catálogo de enfermedades que la patología registra, se encuentran las que se quiere suponer que afectan a los extáticos. 
Ya en este plano:
a) ¿Es acaso, el éxtasis místico parálisis histérica? Las parálisis histéricas, aunque no se limitan a músculos aislados, sino que comprometen uno o más miembros, reclaman preenfermedad nerviosa, enfermedad inexistente generalmente en los videntes.
b) Las crisis nerviosas son ya tan generales como comunes. No hay nadie que, aunque no sea nervioso, no sea atacado por la virulencia de alguna de estas crisis, que trae el método rápido, inquieto y apasionado de vivir. Por manera que, si las crisis nerviosas van a ser invocadas como rémora para que el éxtasis místico pueda producirse, entonces esa razón que se aduce, nada vale; porque, siendo general y casi común, como queda “advertido, lo que mucho prueba, nada prueba” al ser todo el mundo nervioso, o seudo nervioso, resultaría que es inútil ya aducir las crisis nerviosas como serio obstáculo para que se puedan producir estos fenómenos del orden sobrenatural. El aducirlas sería ridículo.
Con tal motivo, cierto doctor de un pueblo cercano a Ezquioga que, en 20 de julio de 1931 había recogido, con absoluta imparcialidad y con igual minuciosidad, los datos que pudo haber a su alcance acerca de las visiones de Ezquioga, advierte que “en todos los casos se encuentra, desde luego, algún indicio neurósico; porque, casi puede decirse que no hay persona que deje de tener algún antecedente patológico de esta clase; aunque la ciencia, sin embargo, ya apenas concede importancia a estos antecedentes neurósicos en los fenómenos psíquicos”.
Hasta aquí el doctor con su ciencia; y así realmente es; porque, de lo contrario, si a cualquiera, por impresionable, le vamos a negar la capacidad para entrar en éxtasis místico, entonces apenas encontraríamos en la humanidad sujeto alguno que fuese capaz. Todo el mundo se impresiona ante lo nuevo, lo extraño, lo asombroso, y como todos los fenómenos extáticos místicos lo son así, no es posible aducir impresionabilidad como causa para el no reconocimiento de tales fenómenos en los que la manifiesten. Por manera que el médico debe andar con mucho tiento, cuando reconoce a los videntes impresionados o algo alterados de pulso, que es el síntoma de la impresionabilidad, en rechazar sus éxtasis; porque, sin más causas, incurriría en el error, y daría motivo a consecuencias desastrosas en las vías místicas. Sobre todo, a los principios, no debe fiar ni de la impresionabilidad, ni de la alteración del pulso.
c) ¿Acaso, son crisis convulsivas histéricas? Estas crisis son de naturaleza psicógena y deben considerarse como descargas motoras de carácter emotivo. Después de un periodo de excitación, alucinaciones (bola epigástrica), sollozos, etc., sobreviene una fase de convulsiones tónico-clónicas, a veces de gran duración, seguida de un periodo terminal, durante el cual se producen sollozos, gritos, llantos, movimientos suspirosos, y en el gran ataque histérico se presenta una fase de actitudes pasionales, seguida de delirio. ¿Es aplicable todo esto al éxtasis y rapto místicos, según algunos médicos opinan? El lector mismo puede apreciarlo, teniendo en cuenta solamente que todas estas crisis van precedidas, como todas las crisis patológicas, de gran malestar, mientras que los éxtasis místicos son repentinos y dulces; y únicamente, cuando interviene el demonio, es cuando se presentan accesos violentos, que no dejan rastro, lo cual no reza con las crisis convulsivas histéricas.  — 7. Informe del Dr. Marti Rocafort—.
d) ¿Pero, son crisis epilépticas de carácter reflejo? Los accesos convulsivos generales o parciales que sobrevienen a causa de fuertes irritaciones periféricas o hasta de estímulos poco intensos, cuando está muy excitada la excitabilidad de los neurones motores no pueden rezar con los videntes de reconocida salud, y sobre todo, con los de temperamento no excitable, que son muchos, por la razón que en el párrafo siguiente se aduce.
e) ¿Son convulsiones generales de epilepsia esencial? Desgraciadamente son pocos los datos de valor que poseemos, dicen los autores de patología, para explicar satisfactoriamente la aparición paroxística de los accesos convulsivos, accesos que pueden presentarse aislados o agrupados en series de mayor o menor duración. Sin embargo, lo general es que estas convulsiones van precedidas de un “aura” de carácter variable (motor sensitivo-sensorial, psíquico, visceral) y luego de turbación de la conciencia, proceso que dura cortos minutos. Ahora bien; ninguna de todas estas tres fases de la epilepsia esencial se reconoce en los videntes, en los que el éxtasis es repentino, sin obnubilación de conciencia, antes, todo lo contrario, despejada inteligencia, con luz superior reforzada, lo cual se prueba durante el éxtasis y después de él, y dura muchos minutos y horas. — 7. Informe del Dr. Toríras Vilella—.
f) La insensibilidad extática, ¿no es acaso, anestesia total, o al menos anestesia disociada, que consiste en la parálisis de las terminaciones sensibles de la piel o de las mucosas? No; de ninguna manera, porque todos estos trastornos irritativos de la sensibilidad, como en las tabes, la mielitis y la meningitis, van precedidos, acompañados y seguidos, como queda advertido, del malestar, a veces del dolor, y siempre de efectos naturales de la misma sensibilidad, lo cual está ausente en el absoluto de los extáticos y raptados místicos.
g) Una observación semejante podemos hacer de las parálisis traumáticas de los nervios y de los aparatos sensoriales. El menos práctico puede comparar los éxtasis místicos con alguno de aquellos trastornos, y verá como en nada absolutamente se parecen.
h) ¡Fenómenos catalépticos! Todos los éxtasis de Ezquioga, se añade, son catalepsia. Ciertamente que en la catalepsia hay algo parecido, en su forma exterior, a los éxtasis; pero decimos “algunos” y, por tanto, no todos los fenómenos son iguales ni mucho menos, faltando algunos y sobrando otros.

Se nos permitirá un ejemplo, que enseña en pocas palabras lo que es la catalepsia. En cierto convento de religiosos mínimos hubo un padre cataléptico que, luego de estar varios días enfermo en cama, fue hallado como cadáver. Fue el doctor, y reconociéndole muerto, extendió el certificado de defunción. La comunidad, dolorida, procedió al ejercicio de los funerales, con el difunto, dentro de su caja, en medio del templo, según era entonces costumbre. Terminadas las exequias, se procedió al entierro, se cantaba el “requiescat in pace”, el religioso portador de la cruz, notó que el pretendido difunto movía el dedo meñique de una mano. Lleno de estupor y dado el aviso a los demás y suspendido el canto, observaron que el mismo dedo era movido con más celeridad, por lo que dijeron: “No cabe duda, está vivo”. Regresada la fúnebre comitiva al convento, y prestados los oportunos auxilios al difunto-vivo, éste explicó el caso, diciendo que, aún cuando, efecto del ataque cataléptico se hallaba insensible del todo, mantenía sin embargo, despierto solamente el sentido del oído, de forma que le permitía oír cuanto pasaba en derredor suyo. Así que, cuando el oyó el “requiescat in pace” y que le iban a enterrar, haciendo un supremo esfuerzo, pudo mover el dedo para indicar que no había muerto.
¿Qué había aquí?? Hubo enfermedad previa de catalepsia. Llegó un formidable ataque de la misma, que duró más de 24 horas, durante el cual ni el pulso ni el corazón ritmaban aparentemente ni había color sano en el pretendido cadáver, antes bien tal cadáver parecía, ni acusaba sensibilidad alguna. Lo que faltó al médico fue aguardar a que se manifestase la corrupción cadavérica, señal evidente de la descomposición y putrefacción orgánica, para expedir el certificado de defunción.
¿Mas, todo esto es aplicable al extático? Si es cierto que el éxtasis, como en la catalepsia, hay insensibilidad; en aquel, el corazón y el pulso funcionan normalmente, lo que no sucede, como queda dicho, en éste. Además, ¿qué linaje de insensibilidad es la del extático, que el corazón envía normalmente la sangre a todos los miembros de éste igual que si sensibilidad no hubiera? La prueba está en el color de los extáticos que, contra las leyes ordinarias de la insensibilidad, es tan normal como hermosos, más hermoso, a veces, que durante la normalidad misma. ¿Qué linaje de insensibilidad es la del extático, repetimos, que si se desploma, contra las leyes de la percusión y del magullamiento, no sufre alteración alguna su organismo, ni señal queda de todo el proceso del éxtasis: que, si en algo fuera igual a la catalepsia habría de sufrir malestar y postración subsiguiente?
A parte de que en la catalepsia, como en todo accidente semejante, el alma no funciona bien; mientras que los extáticos prueban, transcurrido el éxtasis, que su parte espiritual funciona de un modo tan maravilloso, que se sale realmente del marco de lo natural y penetra y vive en los misteriosos abismos de lo extranatural.
i) El corazón. Las investigaciones anatómicas y fisiológicas han demostrado que en el corazón humano existe un sistema intracardíaco de conducción de las excitaciones. Las arritmias y desigualdades en las pulsaciones del corazón, determinan la taquicardia o mayor frecuencia de excitaciones o del pulso; y la bradicardia, o disminución del número de dichas excitaciones, a base de que el número de excitaciones en el individuo sano es de 70-75 por minuto. Hay taquicardia y bradicardia fisiológicas esenciales en los individuos sanos. Hay taquicardia patológica en la parálisis del núcleo del vago y en las lesiones que interrumpan la conducción en un punto de su trayecto, etc.; Y bradicardia idem. siempre que está exagerado el tono del vago, producido por irritación nerviosa o por productos tóxicos.
Las taquicardias patológicas pueden originar los extrasístoles o estímulos anormales, debidos bien a lesiones cardiacas, bien a venenos externos o internos, tales como el alcohol, la digital, el tabaco, el café, ácido salícico y las sales biliares.
Ahora bien; en los verdaderos extáticos no se aprecia nunca taquicardia y bradicardia patológicas, sino que el corazón ritmia siempre con una regularidad admirable, tanto más admirable cuanto que las apariencias señalan que debiera haber arritmia.
j) ¿Síncope y Lipotimia? El síncope es la debilitación súbita y extrema de los latidos cardiacos, juntamente con la suspensión de los movimientos respiratorios y la obnubilación de las funciones superiores del cerebro. El síncope puede sobrevenir bruscamente e instalarse, luego de un breve periodo de malestar, vértigos, zumbidos de oídos, nauseas, vómitos, trastornos vaso motores y secretorios, palidez, sudor frio, presentando el sincopado, en todo caso, el aspecto cadavérico. ¿Se parecen, acaso, todos estos síntomas, y más todavía, los efectos del síncope, en que el sincopado queda por horas, y a veces por algún día, maltrecho, al extático? ¡Ah! No, de ningún modo.

Cuando el éxtasis va acompañado del desplome general del cuerpo, es entonces cuando éste parece presentar el “desmayo” producido por el síncope.  Más, nótese bien, uno a uno, todos los fenómenos que ofrece este linaje de “desmayo”, que nada se parece a los patológicos. El extasiado:
1º No lleva acompañados sus éxtasis de los síntomas que acompañan al    sincopado.
2º   No presentan aspecto cadavérico.
3º   Funciona normalmente el corazón.
4º   Actúan perfectamente las facultades mentales.
5º Terminado el éxtasis o salido del “desmayo místico”, no queda absolutamente ni turbación en la mente, que no la hubo, como queda dicho, durante el éxtasis, ni malestar alguno en el cuerpo. Y cuando, luego se sujeta al extático a un minucioso examen, es entonces cuando se admira plenamente el estado espiritual, que responde admirablemente en sus razonamientos, a lo que el espectador vio y oyó durante el éxtasis; notándose también entonces, que lo que pareció síncope y desmayo lo es de un orden extranatural, que, a poco que se vaya ahondando en el dicho examen, se ve que es de carácter sobrenatural.

k) El ojo. En el individuo normal las pupilas tienen el mismo diámetro. Tanto en circunstancias fisiológicas como patológicas, puede observarse un grado desigual del tamaño de las pupilas en relación con una diferencia de iluminación de ambos ojos. En patología se llama este fenómeno anisocoria.
En algunos casos se comprueba que la pupila se contrae perezosamente con mucha lentitud bajo el estímulo de la luz. Y al iluminar un ojo, sea sano o no, se nota que la otra pupila, enferma o sana se contrae también. Pero hay que advertir que la contracción pupilar determinada por el estímulo luminoso, no es permanente o que no dura tanto como éste, pues vuelve la pupila a adquirir pronto sus primitivas dimensiones.
Estos básicos principios ópticos, principalmente los del segundo párrafo, no tienen aplicación ninguna al ojo extático místico. Ésta vive contra todas leyes dichas de la óptica. Los ojos, ciertamente, de los extáticos místicos no ofrecen matiz de espanto, como parece deberían ofrecer; están fijos en un punto, con la notable particularidad de que dan a entender que no se hayan accidentados por vahídos, síncope, cardiatis, catalepsia, locura, etc., en cuyas afecciones las facultades anímicas quedan total o casi totalmente suspendidas; sino que, contra el proceso de estas enfermedades y con sus movimientos y actitudes de agrado, desagrado, sonrisa y lloro, expresan claramente que funciona la mente y el sentimiento.
Y, ¿cómo es esto, sin embargo, que funcionando estas cualidades del ánimo, no funcionan los órganos ópticos? ¿Cómo es esto, repetimos, que no obstante, los ojos resisten al tacto, a la punción, a la luz y al fuego? ¿Qué misterio es éste ante el cual la ciencia médica enmudece?
Es más todavía: Hay ocasiones en que los videntes dan a besar la cruz o regalan flores a algunos circunstantes. Los ojos, en este caso, siguen el ritmo del movimiento del cuerpo, aunque absolutamente sin ver. Hemos practicado el experimento. El organismo corporal está bien, parece normal y se mueve obedeciendo a una inteligencia. Pero los ojos, que ven una inmensa luz, a causa de ella quedan totalmente deslumbrados.
l) El tacto. Otro de los puntos que el patólogo necesita observar en los éxtasis místicos es el reflejo palpebral. De ordinario, y siempre que el organismo está atacado de alguna afección violenta, se nota enseguida en la epidermis algo raro y anormal. Los miembros o bien rígidos o bien muy laxos; el color de los mismos no es normal; y el tacto convenientemente buscado, reconoce en la temperatura fría o caliente y el roce de los músculos algo que revela que el estado orgánico no es regular, no va bien, que tendrá, ciertamente no buen desenlace.
Si aplicamos todos estos principios al extático místico cuyo miembros, de ordinario, están rígidos, notaremos que sus síntomas y desarrollo de los mismos, esto es, que sus fenómenos no están en armonía, no son secuela de lo que parece debieran ser; se suceden leyes muy en contradicción con las que presiden y acompañan a los estados de morbosidad violenta. Tal es el buen color (a no ser cuando el extático místico sufre la Pasión de Cristo o los dolores de la Virgen, que en esto, imita el color paciente de los Maestros) y la rigidez de los miembros. Esta rigidez no es constante. Sino intermitente, según requieren las funciones espirituales que el extático ejerce: lo cual contradice a lo que se observa en toda afección violenta que, mientras dura, permanecen los miembros siempre rígidos.  Además en la rigidez patológica es anormal el roce, mientras que en la extático-mística es normal, circunstancias todas que al patólogo hacen pensar en una afección extraña, rara y fuera de los dominios de la medicina.
m) Pruebas experimentales: Aplicaciones
  • Ígneas.
  • Lucíferas.
  • De simple roce.
  • De punzamiento y
Aquí tienen lugar para el buen observador, las pruebas experimentales: Nosotros las hemos practicado en tres linajes: la ígnea, la lucífera, la de simple roce, la de punzamiento y la psíquica.
  1. Mediante la primera, o sea, la aplicación suficiente de una llama, ascua o cauterio a la carne del extático, v. gr., al dedo, sin que éste asome el menor movimiento, como si nada por él pasara, viene a confirmar, por lo que al tacto y a la sensibilidad afecta, que nos hallamos en presencia de un fenómeno serio, que hay que escrutar.
    Esta aplicación Ígnea, como queda advertido, ha de ser lo suficiente para abrasar no solamente la epidermis sino la dermis, hasta hacer desprender el humo y olor especial a chamusquina y levantar ampolla.
    No es menester decir que el hombre, en estado normal, lo mismo que si está bajo la acción del sueño, de la locura y de la simple embriaguez, excepción hecha de cuando está completamente anestesiado, sea la anestesia natural, proveniente de los estados catalépticos y coléricos, absolutamente; y de los estados hipnóticos e histéricos, no en todos sino en algunos casos; sea la anestesia artificial, no resiste ordinariamente, la grave quemadura, sin mostrar repulsión y sin buscar la fuga natural para evitarla. Decimos ordinariamente, porque hay algún caso en que naturalmente puede resistirse, en el cual hay que echar mano de alguna otra siguiente aplicación.
    En nuestras muchas aplicaciones ígneas a los extáticos hemos visto confirmada esta ley, y subconfirmada, luego, cuando, después de la aplicación ígnea, y habiendo salido del éxtasis, el postextático no experimenta las sensaciones naturales de dolor, escozor, picazón; y aun cuando se inflame o infecte la quemadura, ni aun molestia alguna, lo cual da carácter de contraprueba de sobrenaturalidad, o al menos, de preternaturalidad al proceso de curación de tales aplicaciones ígneas. Téngase en cuenta que las notas de preternaturalidad son ausencia de totalidad, perfección y satisfacción, y presencia de sus contrarios.
  2. La aplicación lucífera es cuando se somete el globo del ojo extático a la acción de una lámpara potente, eléctrica o no. Entonces, si el globo del ojo no ofrece sensibilidad alguna (descontando siempre los casos de las enfermedades mencionadas en el párrafo anterior) es que el éxtasis es auténtico. La razón teológica mística es la siguiente: Cuando en el éxtasis aparecen Jesús y María es siempre inundados de una luz mucho más potente sin medida que la del sol. Y como el globo del ojo está acostumbrado, al menos mientras el éxtasis dura, a los grados inmedibles de esa luz; cualquier foco eléctrico, sea de los voltios que quiera, que se apliquen a dicho globo del ojo, no puede causar novedad alguna en él, y por tanto sensibilidad.
    Por el contrario; cuando el éxtasis es diabólico, y más aún si es natural o fingido, no está afectado por ninguna luz clara y potente, como la descrita y sí por tinieblas o por cierta luz fosforescente o tenebrosa, que es la luz que alguna vez se reviste el ángel de las tinieblas, y de que nos hablan los Libros santos; en cuyo caso al ser aplicado el foco eléctrico, como el globo del ojo no está acostumbrado a la luz clara y potente, en cuanto reciba la del foco eléctrico, de ordinario, ha de mostrar sensibilidad y movimiento. Decimos de ordinario, porque extraordinariamente, puede el diablo y hasta la naturaleza humana imitar la resistencia.
  3. Item, sometemos la epidermis de ciertos puntos del rostro del extático a la acción de las barbas de una pluma, la cual, por su roce, ha de determinar cosquilleo natural, y por tanto, movimiento aunque sea leve. Cuando tal cosquilleo no se determina es que no hay sensibilidad en el sujeto. Exceptúanse siempre los casos de enfermedad antes indicada.
    Pero ¿puede el demonio impedir el cosquilleo? Se sabe que la acción del demonio sobre un sujeto extático suyo no es tan completa ni ilimitada como la acción divina en uno de sus extáticos. Por consiguiente, si el roce de las barbas de una pluma no causa ni la más leve perceptibilidad en el extático auténtico, lo ha de causar, al menos perceptible leve y ordinariamente, en otro que no lo es.  A éste se le aplicará el caso anterior.
  4. Una cosa semejante podemos afirmar con respecto al empleo de punzadas en el cuerpo del extático.
  5. Últimamente, y tocante al empleo de la prueba psíquica, o sea, el concretar un pensamiento interno, sin que para nada aparezca al exterior, y aguardar a que el extático responda de conformidad completa con dicho pensamiento, hemos de consignar que esta prueba aunque la más segura, no siempre está en nuestra mano, por cuanto depende de la voluntad divina, que, rogada con humildad y reverencia, y en caso preciso, contestará, de ordinario.
n) Las taras. ¡Oh, que palabra tan escogida para despistar a los profanos! Las taras.Cuando nada se encuentre que explique satisfactoriamente el éxtasis, suele achacarse a las taras o a los defectos de los individuos; como si estos defectos que todos tenemos, (pues llevamos los más sanos y equilibrados, en nosotros, el germen de las enfermedades y de la muerte y también de las pasiones) no fuesen generales y absolutos, y sí sólo patrimonio de algunos. De lo que resultaría que los éxtasis, no sólo los recibirían (esta es la palabra) los videntes, sino cualesquiera otros, aun malvados, aun desequilibrados. Y como esto no se da en manera alguna, luego el alegato de las taras tampoco se da, y no es más que una desdichada salida.
ñ) ¡Casos de neurosis, de atavismo de radioactividad! ¡Otras palabras tan científicas como vacías de contenido! Con estos pomposos términos cubren su ignorancia aquellos médicos que, para explicar los fenómenos de Ezquioga, que no comprenden, nos atruenan a todas horas los oídos: ¡Neurosis! ¡Atavismo! ¡Radioactividad! ¿Saben bien ellos lo que son estas cosas, sus orígenes, sus fenómenos, sus detalles, sus excepciones, sus quiebras, sus diagnósticos, sus pronósticos y hasta qué punto llegan? Para hablar así, en nombre de una ciencia que, en estos puntos, está en mantillas, preferible es guardar silencio o confesar, como algunos pocos tan sinceros como eminentes, han declarado: “No comprendemos esto. La ciencia médica no llega ahí ni lo puede explicar. —Véase el caso de seudo neurosis y atavismo que, para explicar la curación sobrenatural de la ceguera del protagonista de “El amor de los amores”, aduce magistralmente el castizo poeta Ricardo León.—
o) ¡Ah! Exclaman, algunos doctores, como si pusiera una pica en Flandes: Los fenómenos observados en los videntes de Ezquioga pertenecen a una enfermedad desconocida. ¿Con que “desconocida”? A estos señores podríamos replicarles, aplicándoles el caso de los atenienses, a quienes, no habiéndoles dado ningún resultado los dioses que en su aerópago tenían erigidos, levantaron un altar al deo ignoto, “al dios desconocido”; valiéndose de este hecho San Pablo para increparles, diciendo: Este deo ignoto, que vosotros desconocéis, pero a quien habéis recurrido, luego de haber ensayado toda vuestra mitología, contra el verdadero Dios, es el que vengo yo a predicaros.

Pues bien, diremos a semejantes doctores: Esta enfermedad, que según vosotros, padecen los videntes de Ezquioga y comarcanos, y que os es desconocida, pero a la que, luego de haber ensayado todas las demás, habéis recurrido, contra la verdadera causa, es la que vengo a anunciaros.
Vosotros decís: Toda afección, todo accidente corporal, aunque lo ignoramos, pertenece de lleno, a la ciencia patológica. Y nosotros replicamos: Precisamente por ser desconocida puede ser y no ser patológica. Pues, ¿cómo puede nadie afirmar ni negar ni menos aún explicar una cosa que desconoce?  Pretenderlo, ¿no sería ridículo?
Lo cierto, lo evidente es que en el proceso de la afección dicha, hay fenómenos diametralmente en contra de las leyes de otros también. Y esto supone que la afección no es patológica, sino que pertenece a otro orden de causas, que nosotros explicamos a la luz de la teología mística. Aquí de la sentencia de los eminentes doctores: “La ciencia médica, en el respecto de los éxtasis, nada tiene que hacer”.
p) Pero, todos estos fenómenos, ¿acaso no podrían atribuirse a contagio colectivo?
¿No habéis visto, dicen los que todavía no dan su brazo a torcer, en épocas de contagio, v. gr. del cólera morbo asiático, a algunos que, al oír hablar solamente de esta enfermedad, notan enseguida sus terribles síntomas?
¿No habéis observado en la calle, dicen otros, que uno que está parado y mirando a un punto determinado, los que pasan cerca de este individuo se sienten arrastrados a mirar lo que él mira, y si éste dice que ve tal o cual cosa, los demás parece que lo ven también? Pues estos dos casos son parecidos a los que se realizan en Ezquioga, y se conocen por contagio de muchedumbres.
Respondamos por partes. Aquí se presenta el doble problema de contagio colectivo: el material y el espiritual
Para haber contagio se necesitan dos causas: 1ª, que preceda enfermedad; y 2ª, que haya predisposición a ella; y para que el contagio sea colectivo es indispensable, además, que todos o muchos de los presentes contraigan la dolencia.
Dejamos probado que los éxtasis de Ezquioga no pertenecen a ninguna enfermedad orgánica notoria. Por tanto, acerca de este linaje de dolencias no hay caso de contagio colectivo. Luego el ejemplo puesto arriba tocante al cólera, en apoyo del argumento expresado, no sirve.
Veamos si lo puede haber en las dolencias mentales. En efecto, cuantos van a la campa de Anduaga lo hacen con ánimo de rezar, de asociarse en espíritu a la Santísima Virgen, que pide oración, penitencia y sacrificio. Los hay que desean entrañablemente ver a la Santísima Virgen. Todos estos ciertamente, están predispuestos al contagio espiritual. ¿No es verdad? Pues entonces, ¿cómo es que en presencia de todos ellos se desarrollan los fenómenos del éxtasis, que son tenidos por los videntes y por nadie más; y si algún otro comienza a tenerlos, es para seguirlos después, lo que prueba que no es por contagio? ¿Cómo es que hay devotos que, en fuerza de su pía devoción, se imaginan que van a ver a la Virgen, y sin embargo, su imaginación termina en ilusión o deseo, al no realizarse jamás el fenómeno extático? ¿Cómo es que no hay ni un solo caso de videncias místicas en los que no son videntes? Si hubiera contagio colectivo, el fenómeno de las visiones y más de los éxtasis se realizaría siempre o casi siempre que hay videntes en éxtasis; pero, ¡que no haya caso siquiera de este linaje!
Además, sabemos hasta donde llega el poder de la imaginación. Tiene la fantasía un límite, detrás de la cual se palpan solo tinieblas. Por mucho que uno se esfuerce en alcanzar visión extranatural (podrá en tal caso decirse que hay predisposición) no la tendrá. Hallará solo tinieblas en su fantasía. La realidad del éxtasis huirá de él. Esto, en cuanto a los sujetos; porque, en cuanto al objeto o materia del supuesto contagio, tanto se esfuma que nunca se alcanza. ¿Quién ve y oye lo que los videntes oyen y ven? Y si artificiosamente se prepara algo, el examen lo sorprendería.
q) Hemos visto, finalmente, a titiriteros, acróbatas y charlatanes, en sus títeres, movimientos y charlas, seducir de tal modo a las muchedumbres, que éstas, involuntariamente, piensan, y hasta se mueven y hablan semejantes a los protagonistas del corro o de las tablas.
¿Hay algo de esto parecido a lo de Ezquioga?
Con probar que en la campa de las Apariciones no hay nadie que mueva artefactos ni que se mueva a sí mismo ni hable alto sobre el asunto que allí se tiene, sino que todo transcurre silenciosamente, excepción hecha de algún rezo y canto (lo cual no es fenómeno para seducir) quedaría destruido totalmente el argumento. Este, ciertamente, no tiene paridad alguna con lo que se verifica en Ezquioga. La prensa, que de tal cosa habló, fue para dar colorido al cuadro que ella misma pintara, pero que en nada se parecía a la realidad.
Luego nada de contagios colectivos, ni privados. —Cap. VI. El caso de un famoso hipnotizador, etc.—
Ahora las pertinentes:
Conclusiones
  1. Las ciencias fisiológico-patológicas nada pueden explicar de los éxtasis y raptos místicos ni aun de los preternaturales; puesto que, desde sus síntomas hasta su proceso y sus efectos, son ajenas a ellos. Aquí, no habiendo diagnóstico, tampoco hay pronóstico patológico.
  2. Todos cuantos argumentos se opongan a la existencia de los éxtasis y raptos místicos y preternaturales, en nombre de las predichas ciencias, carecen de valor y se desvanecen enseguida.
  3. Los éxtasis y raptos místicos y aún preternaturales, por consiguiente, se hallan fuera de las conclusiones fisiológico-patológicas. El oficio de estas ciencias, en este respecto, es solo poderosamente auxiliar.
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